Diatomeas en el acuario marino: Cómo eliminarlas

Las diatomeas son microalgas muy comunes en acuarios marinos nuevos, y su aparición es una de las principales razones de abandono de esta afición por los nuevos acuaristas. Esta molesta plaga que amarrona el sustrato, las rocas y los cristales en el acuario, desluce el bonito paisaje subacuático y desmotiva a todo aquel que la sufre. Por eso aquí vamos a hablar sobre ellas y sobre cómo eliminarlas y evitar su aparición en los acuarios.

Qué son las diatomeas

Las diatomeas son microalgas pertenecientes al phylum Ochrophyta (antiguamente denominado simplemente Heterokontophyta) o algas pardas. Concretamente son algas microscópicas unicelulares, formadas por una estructura rígida llamada frústula que está compuesta por dos paredes que encajan a la perfección como si de una pequeña cajita se tratara, llamadas tecas. Estas tecas principalmente están formadas por dióxido de silicio, que sintetizan a partir del sílice del medio, un mineral relativamente abundante en el agua de mar.

Son organismos colonizadores muy generalistas, lo que quiere decir que se adaptan a todo tipo de medios, ya sea agua dulce o salada, y a condiciones incluso extremas. Por esta razón es absurdo pensar que, pudiendo vivir en ambientes extremos e incluso vivir en ambientes terrestres con algo de humedad, no vayamos a encontrarlas en nuestro acuario.

Por qué aparecen en nuestro acuario

Cuando comenzamos con un nuevo acuario, siempre hay un desbalance de nutrientes puesto que aún no se ha establecido el equilibrio iónico ni biológico dentro de éste. Las diatomeas son microalgas especializadas en SOBREVIVIR bajo cualquier condición, es decir, son organismos oportunistas, y por ello son las primeras en colonizar todas las superficies de un acuario, mucho antes de que existan unas condiciones óptimas para que otras algas puedan llegar a aparecer.

Las diatomeas son organismos fotosintéticos y esto les permite sintetizar su propio “alimento” a partir de varios ingredientes básicos, que son la luz, el CO2, el agua y los nutrientes disueltos en ésta, entre ellos el sílice que necesitan para formar sus estructuras, el nitrógeno y el fósforo principalmente. Un pequeño desbalance de estos nutrientes, por lo tanto, producirá una aparición casi espontánea de diatomeas, que encontrarán las condiciones ideales para proliferar. No hay que sentirse mal ni desanimarse por ello y hay que saber que los desbalances de nutrientes en las primeras etapas de un acuario son completamente normales, por lo que lejos de pensar que estamos haciendo algo mal, debemos armarnos de paciencia y controlar esa explosión de microalgas siguiendo algunos sencillos pasos.

Cómo controlar y eliminar las diatomeas

No existe un método específico para esto, pero sí algo que nos va a ayudar mucho con esta plaga y con muchas otras en el acuario marino, y es PACIENCIA y CONSTANCIA. Con estos dos factores controlados, podremos proseguir aplicando ciertas medidas para acabar con el problema de diatomeas en nuestro acuario:

Control de nutrientes

Lo principal y lo que puede resultar más obvio es disminuir la cantidad de nutrientes disponibles en el medio, principalmente el silicato, que es el componente estructural de sus paredes, y también los nitratos y fosfatos, macronutrientes esenciales para su desarrollo.

Dado que este problema aparece principalmente en acuarios nuevos donde aún no se ha establecido una importante filtración biológica, el control de nitratos por medio de bacterias desnitrificantes va a ser un tanto difícil, pero podemos llevarlo a cabo de manera más inmediata y sencilla utilizando ciertos productos destinados a la reducción de este nutriente en el acuario como puede ser Xport NO3 o Reef Biofuel de Brightwell Aquatics. Una solución ideal a la hora de reducir la cantidad de materia orgánica disponible en el medio es utilizar resinas eliminadoras de materia orgánica como las resinas regenerables Water-Pure de ICA, que atrapan la materia orgánica e impiden que se descomponga en el medio y libere los nutrientes que pueden ser utilizados por las diatomeas.

¿Cómo bajar nitratos en el acuario?

Los fosfatos y los silicatos entran al acuario principalmente a través de la comida que le damos a los peces, por lo que para reducir las cantidades de éstos en el acuario se debe reducir la cantidad de comida que se le aporta a los peces, sobre todo la comida congelada, que es la que más silicatos y fosfatos contienen. Otra de las fuentes de entrada de estos nutrientes es a través de los cambios de agua, si utilizamos un agua preparada a partir de agua del grifo que pueda contener fosfatos y silicatos. En este caso, controlar esos componentes es más difícil, por lo que existen varios productos comerciales como las resinas de óxido férrico GFO ANTI-FOSFATE MEDIA de ICA, capaces de reducir las cantidades de estos nutrientes.

¿Cómo bajar fosfatos en el acuario?

Cambios de agua y sifonado

La eliminación mecánica es una de las soluciones más eficaces. Normalmente las diatomeas son microalgas bentónicas, y esto quiere decir que les gusta vivir ancladas a alguna superficie, ya sea el sustrato o las decoraciones y rocas del acuario, por eso una buena rutina de cambios de agua y además un buen sifonado de las decoraciones y sustrato, nos permitirá disminuir la cantidad de estas indeseables microalgas en nuestro acuario. Hay que procurar limpiar cristales y decoraciones justo antes de efectuar el sifonado, para procurar eliminar la mayor cantidad posible de algas que hemos despegado de las superficies y que ahora se encuentran suspendidas en la columna de agua.

Circulación

El aliado perfecto junto a los cambios de agua sin duda es un buen generador de corriente. Con una buena circulación en el acuario conseguiremos evitar que las diatomeas se fijen a las superficies, manteniéndolas suspendidas en la columna de agua, donde resultará más fácil eliminarlas mediante los cambios de agua periódicos. Existen bombas de corriente como los generadores de olas AQUA OCEAN que generan diferentes tipos de circulación en el acuario, creando distintos tipos de corrientes que ayudan a mantener el sustrato y las rocas libre de materia particulada y algas.

Control biológico

Los peces marinos no son sólo ornamentales. Saliendo de los coloridos y simpáticos peces payaso o los majestuosos peces mariposa o peces ángel que estamos acostumbrados a ver en el acuario marino, existen multitud de otras especies que a pesar de no ser tan llamativas como las anteriores, desempeñan un papel fundamental en el ecosistema marino, y en nuestro acuario pueden ser nuestros mejores aliados contra las diatomeas y contra muchas otras más plagas.

Existen ciertas especies que van a ayudar con la tarea de limpieza como los peces cirujanos, sobre todo los del género Ctenochaetus que están constantemente mordisqueando las rocas en busca de materia vegetal, y otras especies como el blénido Salaria fasciatus que con sus prominentes labios van dando “besos” por toda las superficies rocosas y cristales, dejándolas libres de algas.

A parte de peces, también hay invertebrados muy útiles para la tarea. Caracoles como Nassarius sp., estrellas de mar como Archaster sp. y los curiosos pepinos de mar (Holoturia sp., entre otras) son ideales para mantener el sustrato limpio, ya que se pasan la mayor parte del día enterrados en él en busca de materia vegetal que poder comer.

Para mantener las rocas y los cristales limpios, otros animales muy útiles son los caracoles Trochus sp. y los erizos de mar, como por ejemplo los bonitos Mespilia globulus, devoradores incansables de algas, aunque éstos últimos son un poco “torpes” y pueden ir tirando corales y pequeñas rocas a su paso si no están bien pegados.

Control de luz

Son muchos los foros que asocian la aparición de diatomeas con una pobre iluminación, y que por ende recomiendan un aumento de las horas de luz en el acuario e incluso un aumento en la intensidad lumínica. Sin embargo, si tenemos en cuenta que las diatomeas son organismos fotosintéticos no resultaría difícil entender que, a más cantidad de luz, más tasa fotosintética y por lo tanto más crecimiento de estas indeseables algas. De hecho, existen estudios científicos que han observado que el crecimiento de las diatomeas viene determinado por el fotoperiodo y que la ausencia de luz disminuye drásticamente éste.

Por este motivo, consideramos que si no están controlados los otros factores (nivel de nutrientes y circulación principalmente) el factor luz no va a resultar determinante.

Para recapitular, se puede decir que las diatomeas son unas rivales a las que debemos mantener a raya en nuestro acuario en una lucha constante, y para ello debemos primero preparar nuestro terreno (controlar el nivel de nutrientes como silicatos, nitratos y fosfatos), luego deberemos armar barricadas (proporcionar una buena circulación de agua) y finalmente atacar (sifonado periódico y eliminación mecánica). Y como en toda batalla, cualquier aliado es poco, nos podemos ayudar de peces e invertebrados como los arriba nombrados, para salir exitosos de la batalla.

Pero recuerden, aunque resulten una plaga un tanto molesta, no debemos demonizar a estas curiosas microalgas, estos pequeños organismos unicelulares fotosintéticos son la base de la pirámide trófica del océano (¡y de nuestro acuario también!). Estos organismos fotosintéticos (autótrofos) convierten la materia inorgánica (los nutrientes) en materia orgánica, que servirá de alimento a organismos heterótrofos como copépodos, que a su vez servirán de alimento a organismos más grandes y así sucesivamente, hasta llegar a alimentar a animales tan grandes como tiburones y ballenas, o en nuestro acuario, a peces que disfruten de predar sobre la microfauna generada en las rocas y sustrato.

Además, las diatomeas son las principales generadoras de oxígeno del océano y del planeta, produciendo el 20% de todo el oxígeno que se genera en La Tierra cada año ¡produciendo mucho más oxígeno que todos los bosques tropicales del mundo! lo que las convierte en el verdadero pulmón del planeta y, en definitiva, en la base de la vida en los océanos.