Plaga de aiptasias en el acuario marino y cómo combatirla

Hoy vamos a presentar otra de las plagas recurrentes en el acuario marino que, como todas, conviene eliminar desde el primer momento de su descubrimiento, pues puede causarnos muchas pérdidas si la dejamos avanzar y ganar terreno en nuestro pequeño sistema acuático. Esta vez hablamos de las curiosas y propagantes Aiptasias.

Qué son las Aiptasias

Las Aiptasias son pequeñas anémonas marinas, pertenecientes a la Clase Anthozoa, que suelen tener una distribución cosmopolita en mares y océanos, encontrándose en el Océano Atlántico, Índico y Pacífico, siendo muy comunes en el Mar Mediterráneo y Mar Rojo.

Estas pequeñas y molestas anémonas tienen una morfología y fisiología estándar similar al resto de sus compañeras. Cuentan con un cuerpo cilíndrico y largo, con un disco basal que se ancla firmemente a las rocas y les permite desplazarse cuando es necesario, y un extremo apical en forma de disco mayor donde se encuentra la boca, situada en el centro y rodeada de una doble hilera de tentáculos, los externos más cortos y los centrales más largos y cargados con cnidocitos o células urticantes, con los que capturan a sus presas y se defiende de posibles atacantes.

Son fácilmente reconocibles y diferenciables de otras de sus compañeras anémonas pues presentan esa doble hilera de tentáculos que además son alargados y puntiagudos, además de una coloración con tonos verdosos y ocres, algunas de ellas incluso marrones, pero con un tejido traslúcido y en ocasiones transparente que muchas veces deja a la vista el interior de su cavidad gastrovascular.

Estos animales son fotosintéticos pues en sus tejidos albergan zooxantelas. Esto quiere decir que una gran parte de los nutrientes esenciales los obtienen de la fotosíntesis realizada por esos organismos simbiontes en sus tejidos, sin embargo, otra parte de la alimentación la complementan cazando minúsculas presas de zooplancton, que capturan con sus tentáculos urticantes.

Aiptasias como plaga

Estos organismos son capaces de reproducirse tanto sexualmente como asexualmente. Aunque en la naturaleza la forma que predomina es la reproducción sexual que consiste en expulsión de esperma y huevos a la columna de agua para su fecundación externa, en el acuario son capaces de reproducirse de manera asexual, mediante bipartición o “laceración” del disco pedal, que es precisamente lo que los hace tan prolíficos y lo que les dotan del título de “plaga”.

Esta capacidad polivalente de reproducción unido a las pocas necesidades que requiere en el acuario (poca luz, poca cantidad de alimento, resistencia a distintos parámetros), las hace una de las plagas más persistentes y más difíciles de controlar mediante el control de calidad del agua, por lo que muchas veces se debe recurrir a medidas “de choque”.

De no actuar rápido y gracias a sus características y rápida propagación, de tener una única Aiptasia en el acuario que ha entrado por la introducción de un nuevo esqueje o roca, puedes llegar a tener un gran número de ellas en cuestión de semanas o meses.

Esta propagación no resultaría tan preocupante si no fuera porque estas anémonas expulsan filamentos cargados de cnidocitos a través de unos canales llamados cinclidios, que actúan como defensa contra posibles depredadores y competidores de espacio, como por ejemplo otros corales. Estos filamentos, por lo tanto, “molestan” constantemente a los corales que se encuentran alrededor de este organismo en una lucha constante por el espacio, siendo especialmente sensibles los corales blandos como Xenia spp. Clavularia spp. Zoanthus spp. y otros. Precisamente en corales como los Zoanthus, esta plaga es especialmente peligrosa pues crecen entre ellos, estirando al máximo su pie y llegando a taparlos por completo, disminuyendo considerablemente la cantidad de luz incidente y consecuentemente matándolos.

Cómo combatir la plaga

Prevención

Dado que la principal vía de entrada al acuario es mediante la introducción de nuevos esquejes de coral y/o roca viva, siempre es conveniente dar un baño desinfectante a todo organismo nuevo. En caso de esquejes de coral hay que fijarse muy bien que no haya ninguna adherida al frag o al propio esqueleto de coral. Si es así, convendría retirarla con el método que mejor convenga (raspado, sifonado, dips en líquidos específicos o baños de agua dulce) teniendo mucho cuidado en asegurarse de retirar todo el organismo pues, de lo contrario, el pedazo restante en la roca podría reproducirse de forma asexual descontrolada, siendo peor el remedio que la enfermedad.

Eliminación mecánica

Si tenemos la plaga asentada ya en el acuario o hay presencia de Aiptasias en él, se pueden intentar retirar de manera mecánica y manual, sólo si los organismos están en un lugar completamente accesible, como adheridos en algún cristal o una superficie lisa de fácil acceso.

En ese caso se podría sifonar, de nuevo, teniendo especial cuidado en retirar completamente todo el organismo, y no dejar ningún resto de él que pueda volver a multiplicarse y propagarse.

Si las Aiptasias se encuentran adheridas a rocas es mejor no intentar tocarlas, pues es poco probable que se puedan eliminar completamente de la zona, y el estrés de manipulación podría estimular una nueva división y propagación de los organismos.

Eliminación química

Por suerte cada vez existen más productos específicos y seguros para acabar con esta indeseable plaga. Productos como Aiptasia Exit de SALIFERT, Anti-Aiptasias de JoeJuice o el eficaz Marine Anti-Aiptasias de NTLABS, son ideales para eliminar a estas anémonas y completamente seguros para peces y corales. Basta con inyectarles la dosis recomendada en el interior de la boca con una jeringuilla y esperar a que poco a poco vayan muriendo y desapareciendo.

El problema de este método es la limitación y el tiempo de tratamiento que se puede realizar cada vez, pues no se recomienda que se utilice en más de 10 Aiptasias por día, para evitar que la muerte de éstas expulse al medio sustancias nocivas para el acuario. Por ello, esta es una solución eficaz si tenemos una plaga no muy grande en el acuario, o si tenemos tiempo para realizar un tratamiento periódico.

Eliminación biológica

Esta siempre es la forma preferida de eliminación de cualquier plaga, pues es completamente natural y no hay riesgo de perturbar el equilibrio químico del acuario utilizando productos. Consiste principalmente en utilizar a ciertas especies que son depredadoras naturales de estos organismos. No obstante, sabemos que no siempre es posible este método y que incluso puede presentar ciertos inconvenientes, por ello, a continuación, enumeramos cada uno de los organismos que nos pueden ayudar a combatir y erradicar esta plaga, sus pros y sus contras:

Acreychthys tomentosus

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este pez es un devorador incansable de Aiptasias, pudiendo un único individuo acabar con una plaga considerable en un acuario. Además, es un pez pacífico con el resto de las especies y de fácil mantenimiento.

Contras

Su voracidad a veces los hace devorar las Aiptasias tan rápido que pronto se quedan sin su alimento preferido, pudiendo llegar a picotear corales, sobre todo Zoanthus y otros corales blandos y LPS cuyos pólipos carnosos le llamen la atención.

Lysmata Wurdemanni

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Este simpático camarón, aparte de desparasitar a los peces del acuario, también se alimenta de Aiptasias, controlando su propagación.

Contras

Muchas veces una sola L. wurdemanni no es suficiente para erradicar una plaga si ésta es muy abundante, por lo que se necesita un buen equipo de limpieza. Además, pueden presentar ciertas dificultades para comerse a las Aiptasias si estas son muy grandes, cosa que no es difícil dada la rapidez de crecimiento que estos organismos presentan.

Berghia stephaniae

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Muchas veces confundida con su prima Berghia verrucicornis (la cual no es tan selectiva en su alimentación), este bonito y curioso nudibranquio es depredador natural de Aiptasias y prácticamente solo se alimenta de ellas y en naturaleza de otros actiniarios (anémonas), por lo que pueden erradicar una plaga en cuestión de días o semanas. Además, si cuentan con un ambiente favorable y libre de depredadores, son de reproducción relativamente fácil en cautividad.

Contras

Debido a la extrema selectividad en su alimentación, este nudibranquio corre el riesgo de predar sobre otras anémonas una vez acabe con toda la plaga de Aiptasias en el acuario (aunque es el caso menos probable) o morir de hambre (mucho más probable), pues carecerá de su principal alimento. Además, especies de peces y otros invertebrados como L. wurdemanni nombrada anteriormente, pueden depredar sobre ella, por lo que no es posible una unión de estos dos organismos para combatir la plaga en un mismo acuario. No obstante, si todo va bien en nuestro acuario (ausencia de depredadores y suficiente cantidad de Aiptasia para saciar su apetito), también debemos saber que este pequeño y bonito animal tiene un corto periodo de vida, pudiendo vivir un máximo de 10 meses en el acuario, aproximadamente.

Chelmon rostratus

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Este bonito pez mariposa tiene un gran pico especializado en llegar a los rincones más recónditos de las rocas y comer todo tipo de microfauna, desde gusanos tubícolas, crustáceos, copépodos, algas y, por supuesto, Aiptasias.

Contras

Como la mayoría de peces mariposa, C. rostratus suele incluir corales en su alimentación, sobre todo SPS, por lo que no es completamente “reef safe, aunque suele respetar corales LPS y algunos blandos. Además, la adaptación al nuevo acuario de esta especie suele ser complicada en términos de alimentación, pudiendo negarse a comer los primeros días, por lo que se tendrá que alimentar con abundante alimento vivo o congelado e ir alternando con gránulo para que vaya acostumbrándose a la nueva alimentación.

Viendo todo esto solo podemos concluir en que no hay métodos absolutamente efectivos y dada la infinidad de acuarios marinos y las peculiaridades de cada uno, los métodos que pueden aplacar esta plaga en unos, puede que no les haga ni cosquillas en otros, por lo que lo mejor siempre será, desde nuestra experiencia y opinión, tener un sistema equilibrado, con una fauna bastante variada para abarcar un control biológico lo más amplio posible (no solo de Aiptasias, sino también de muchas otras plagas).

Por último, también queremos hacer un llamamiento a la tenencia responsable y ética de cualquier animal, por lo que recomendamos encarecidamente que antes de adquirir una especie especialmente sensible a los métodos de alimentación, como por ejemplo el nudibranquio Berghia stephaniae y el pez Chelmon rostratus, nos aseguremos muy bien de que podemos tener cubiertas sus necesidades nutricionales en el acuario a largo plazo. Si la respuesta es no, mejor optar por remedios más adecuados y que se ajusten a las condiciones del acuario. ¡Nos vemos en próximos artículos!