Organismos filtradores en el acuario: ascidias, esponjas y almejas

¿Qué son esas masas viscosas blancas que de repente crecen en las rocas de mi acuario o sobre los esqueletos de los corales, tan extrañas? ¿qué son esos pequeños gusanitos que parecen abanicos y que me invaden todos los rincones del acuario? Esos organismos y muchos otros pertenecen a la macro y micro fauna filtradora de nuestro acuario, tan importante para mantener una buena calidad de agua como cualquier aparato filtrante. En este artículo vamos a hacer un pequeño repaso general sobre distintos organismos invertebrados filtradores ornamentales que podemos incluir en nuestro acuario para obtener un plus de filtración y además de belleza y color en muchos casos.

Organismos filtradores ¿Qué son?

Se denominan organismos filtradores a todos aquellos animales cuya estrategia de alimentación consista en filtrar el agua de su alrededor (con distintas técnicas) capturando las micropartículas de plancton y detritus que se encuentran en estas zonas. Todos ellos son invertebrados y pueden ser pelágicos (vida libre en la columna de agua o asociados al fondo) o sésiles (anclados a superficies), y este tipo es el que nos ocupa en este artículo.

Existen multitud de organismos filtradores, de todos los colores, formas y tamaños. Lo más conocidos son sin duda los corales, los cuales se alimentan de las partículas suspendidas en el agua utilizando sus tentáculos. Sin embargo, existen muchos otros organismos filtradores que se pueden mantener en el acuario y que aportan múltiples beneficios. Filtradores, por ejemplo, de sustrato, como las curiosas Holoturias o “pepinos de mar” que nos mantienen este bien oxigenado y libre de detritos (algo digno de un artículo propio), o filtradores sésiles que capturan y eliminan ciertas partículas en suspensión y materia orgánica particulada de la columna de agua, como los que vamos a enseñar esta vez.

Hoy en día existen multitud de organismos filtradores distintos con peculiaridades muy dispares y necesidades de mantenimiento en el acuario determinadas. A continuación, haremos un breve repaso de tres tipos de organismos filtradores, dos de ellos muy eficientes y sin embargo muy ignorados muchas veces en nuestros acuarios. Hablaremos de esponjas, ascidias y almejas Tridacna. Trataremos un poco su ecología, sus beneficios y sus necesidades nutricionales en el acuario para poder mantenerlos de una forma responsable y sana.

Esponjas

Esas grandes desconocidas e ignoradas, pero fascinantes y en ocasiones de colores vibrantes y llamativos. Son animales (¿¡qué!? ¿¡animales!?) muy primitivos, sencillos y delicados, que filtran el agua a su alrededor, haciéndola pasar por el interior de los múltiples poros, canales y cámaras de sus tejidos gracias al movimiento de unas células especializadas flageladas, que mueven el agua hacia su interior como si de microscópicas turbinas se trataran.

Aunque no se aprecie signo de vida o movimiento alguno, son organismos filtradores muy activos, por lo que necesitan una buena cantidad de materia orgánica en suspensión o limos muy finos de donde ellas puedan obtener su alimento. El problema es que estas condiciones de agua cargada de materia orgánica y partículas en suspensión es todo lo que un aficionado acuariófilo teme y evita en su acuario, por lo que debemos tener muy en cuenta que si queremos mantener a estos animales en nuestros acuarios debemos de procurarles unas condiciones de altos niveles de nutrientes en el agua. Es necesario aditar alimento para invertebrados, en caso de que nuestro acuario no tenga mucha materia orgánica particulada de la que se puedan alimentar estas esponjas.

De forma natural, en nuestro acuario pueden comenzar a desarrollarse unas curiosas masas viscosas, de aspecto “blandito” y de colores pastel o marrón muchas veces; muchas de estas curiosas estructuras son esponjas, y son un síntoma de que el agua del acuario tiene una buena calidad y cantidad de nutrientes disueltos.

Pero, a parte de la fauna “autóctona” de nuestro acuario, podemos adquirir más organismos para que nos ayuden en la tarea de filtración del agua y, de paso, nos aporte un toque de color y belleza. En estos casos, especies como la incrustante y bonita Haliclona caerulea de color azul eléctrico o la curiosa y tubular Callyspongia sp. se pueden encontrar muy fácilmente en los comercios especializados, pero recordemos que, si queremos mantener con éxito alguno de estos organismos, debemos huir de los acuarios con aguas impolutas o debemos aportarles un extra de alimentación.

Por otro lado, especies como Stylissa carteri, se adaptan bien a ambientes con menos materia orgánica particulada, pues aprovechan también la materia orgánica disuelta del agua, por lo que sus requerimientos nutricionales son más bajos que las dos especies anteriores. Es una especie más resistente siempre que se le eviten zonas de fuertes corrientes y se le proteja de la invasión de algas en sus tejidos, lo cual mata a cualquier tipo de esponja.

Ascidias

Muy parecidas a las esponjas, seguramente han visto en el acuario, en zonas de penumbra bajo las rocas, organismos viscosos, a veces de forma globular y de color blanco o marrón con dos pequeñas aberturas en forma de tubo. Esas son las ascidias.

Las ascidias son otros animales fascinantes a los que la evolución les ha pasado de largo, pero que igualmente han sido capaces de adaptarse perfectamente al medio cambiante en el que viven, lo que muestra cuán eficientes son. De una simpleza extraordinaria, estos organismos, al igual que las esponjas, son grandes filtradores y cuentan con un sifón bucal (o inhalante) por el cual absorben agua, y otro sifón atrial (o exhalante) por el cual la expulsan, filtrando todo su contenido en ese trayecto. Este es el principal rasgo que las diferencia de las anteriores a simple vista, pues las esponjas solo cuentan con un orificio en cada cuerpo, llamado ósculo, mediante el cual sale el agua ya filtrada que absorben por sus poros.

Estos animales también necesitan aporte de alimento completo para invertebrado, sobre todo en formato líquido, como suspensiones de zooplancton o fitoplancton.

Existen especies tanto solitarias como coloniales y en los comercios puedes encontrar desde bonitos ejemplares de Polycarpa aurata, con su llamativo aspecto y colores blancos o naranjas atravesados por betas de colores azules, morados, rojos e incluso verdes, que le dan un parecido curioso con ciertas babosas de mar, hasta ascidias coloniales como las bonitas Clavelina robusta, con su cuerpo tubular de color negro y los bordes de sus sifones de un color amarillento muy llamativos.

Moluscos bivalvos

Los moluscos bivalvos (simplificando sobremanera) son aquellos organismos marinos invertebrados formados por un cuerpo musculoso protegido por dos valvas o dos “conchas”. Dentro de este grupo encontramos a los mejillones, vieiras, ostras y almejas, entre otros, pero dentro del hobby de la acuariofilia, sin duda alguna, los organismos más apreciados son las almejas del género Tridacna, por su bonito y colorido manto ondulado.

Las almejas “Tridacna” son de gran tamaño, característica que les ha dado el nombre de “almejas gigantes”, y resultan muy llamativas pues en sus tejidos cuentan con células pigmentadas llamadas cromatóforos e iridóforos, capaces de reflejar la luz.

Aunque son eficientes filtradoras de agua como las esponjas y ascidias, una de sus grandes ventajas es que poseen en sus tejidos (en su manto concretamente) algas simbiontes fotosintéticas llamadas zooxantelas, que realizan la fotosíntesis. Esto les permiten nutrirse de los metabolitos generados en dicha fotosíntesis y complementar su alimentación heterótrofa, con una nutrición autótrofa por lo que no existe tanta necesidad de aportar alimento periódico ni tener agua cargada de nutrientes, siempre que tengan una adecuada fuente de luz.

Además de no ser delicadas en cuanto a alimentación, las almejas Tridacna suponen un buen complemento a la filtración biológica del acuario, pues asimila amoniaco/amonio y nitritos como fuente principal de nitrógeno para las zooxantelas de sus tejidos.

Principalmente podemos encontrar cinco especies comercializadas que son la Tridacna gigas, T. máxima, T. crocea, T. squamosa y T. derasa, todas ellas igual de espectaculares y de mantenimiento similar.

Sin duda, un animal fascinante y digno de mantener en el acuario, siempre teniendo en cuenta sus requerimientos lumínicos y, como no, unos buenos niveles de calcio y magnesio para que pueda mantener unas valvas sanas.

Y con todo esto, nos despedimos por esta vez. En este artículo hemos hablado de tres de los muchos organismos filtrantes que podríamos introducir en el acuario, su mantenimiento y sus beneficios. Sin duda existen muchos más de aspectos y costumbres muy diversas, pero hoy hemos querido traer un pedacito de esa amplísima variedad. En próximos artículos hablaremos sobre otros habitantes ideales para filtrar nuestras aguas en los acuarios. ¡Hasta la próxima!