Microburbujas en el acuario marino – problemas [PARTE 2]

Si estás leyendo este artículo eso querrá decir que estás interesada/o en saber un poco más sobre los efectos de las microburbujas en el acuario marino. En esta segunda parte del artículo hablamos sobre los problemas que supone la inyección de microburbujas en el acuario, tras haber hablado de sus beneficios en un artículo anterior.

Si aún no han leído el artículo donde citamos los beneficios de esta técnica, te recomendamos encarecidamente que lo leas para poder contar con la información necesaria para hacerte un esquema global y completo de este interesante tema.

Artículo sobre el beneficio de las microburbujas: https://www.coralesymarinos.com/microburbujas-en-el-acuario-marino-beneficios-parte-1/

PROBLEMAS DE LAS MICROBURBUJAS

Al igual que en la vida “no todo el monte es orégano”, estas microburbujas tampoco podían ser la panacea y por ello presentan ciertos inconvenientes que debemos tener en cuenta:

1º Son antiestéticas

Aunque hay a quienes les parecen curiosas, lo cierto es que a (casi)nadie le gusta ver su bonito acuario lleno de molestas microburbujas que le dan un aspecto blanquecino al agua y dificulta la visión del resto de organismos en la urna. Esto es uno de los principales inconvenientes de tener microburbujas en el acuario y uno de los motivos por los que la gente descarta ciertos equipamientos con fuga de burbujas, como skimmer de proteínas de mala calidad que tengan fugas u otros dispositivos que las generen.

Además, dada la gran capacidad de las microburbujas de atrapar suciedad en su superficie produciendo un “efecto skimmer”, si no tenemos una correcta circulación en el acuario que recoja todas esas burbujas y las transporte hacia la zona de filtración para eliminarlas del sistema, correremos el riesgo de una acumulación de desagradable espuma en la superficie del agua.

2º Generan salpicaduras

Las burbujas entre más pequeñas más estables en el agua y menor tasa de pérdida en superficie tendrán. Esto quiere decir que las microburbujas son mucho más estables y duraderas en la columna de agua de lo que pueden ser las burbujas más grandes. Sin embargo, esto no impide que cierto número de microburbujas lleguen a la superficie y exploten, liberando el gas contenido en ellas y de paso, mediante esa explosión, provocando salpicaduras.

Estas salpicaduras constantes van depositando pequeñas partículas de agua en el exterior de la urna, en las lámparas, cristales y objetos aledaños, y mediante esas constantes salpicaduras contribuyen a la deposición de sales en cristales y todo objeto que toquen, provocando su progresivo deterioro (por ejemplo, oxidando metales y dañando madera) y una pérdida paulatina de sales del acuario, con el consecuente desajuste de salinidad.

3º Pueden introducir CO2 en el acuario

Esto está en contraposición con la primera ventaja de esta técnica que decía aumentar el oxígeno disuelto en el agua, pero resulta que si el acuario se encuentra en un ambiente muy viciado y con poca oxigenación (por ejemplo, en una habitación cerrada con poca ventilación) el aire que entrará al acuario por medio de esas microburbujas será aire cargado de CO2, en detrimento de oxígeno, consiguiéndose el efecto contrario al deseado.

Esto se puede evitar fácilmente situando siempre los acuarios en zonas bien ventiladas y con un buen flujo de aire, que permita la ventilación del agua y el correcto intercambio gaseoso.

4º Pueden disminuir la cantidad de luz que entra al acuario

Esta es otra posibilidad si el método no se lleva a cabo correctamente, y es que las microburbujas por sí solas tienen un índice de refracción y reflexión que hace que parte de los rayos de luz que entran al acuario sean o desviados o reflejados hacia el exterior al chocar con ellas. Eso sumado a la capacidad de las microburbujas para “atrapar” y unirse a sustancias en su superficie como materia orgánica, las hacen potenciales “parasoles”, atenuando la intensidad de luz que puede llegar al interior del acuario.

Esta capacidad de atenuación de luz denominada “efecto albedo”, de hecho, es estudiada como posible solución a la excesiva incidencia de rayos solares perjudiciales en los amenazados arrecifes de coral (Bay et al., 2019), gracias a la capacidad de esas microburbujas de reflejar la luz y reducir su incidencia en zonas someras.

Este problema es contradictorio al efecto beneficioso expuesto en el anterior artículo, que decía que las microburbujas conseguían un agua más limpia y cristalina. Pero, si el agua está más limpia y cristalina ¿cómo es posible que no entre luz por presencia de burbujas con desechos pegados a ellas?… Precisamente porque si el método no se lleva a cabo correctamente, se obtendrá el efecto contrario al deseado, si las microburbujas cargadas de desechos no son transportadas eficientemente hacia una zona de filtrado y retiradas del sistema, seguirán vagando por toda la columna de agua, provocando el problema citado.

4º Pueden molestar a los habitantes del acuario

En esta desventaja nótese el “pueden” de su título, y es que, aunque sí hay posibilidad de que esto pase, normalmente son casos bastante aislados y poco comunes, pero cabe destacarlos y avisar de sus riesgos.

Con respecto a los corales – Aunque no se ha demostrado científicamente implicaciones negativas de las microburbujas sobre ellos, múltiples aficionados han reportado casos de burbujas demasiado grandes que quedan atrapadas bajo el esqueleto de algunos corales o entre las ramas de otros corales, sobre todo tipo SPS, irritando sus tejidos y produciendo un daño de la zona. Esto es algo que tiene fácil solución si el acuario tiene una circulación suficientemente buena para evitar esa acumulación excesiva de burbujas en sus estructuras, al igual que ocurre en la naturaleza, en las zonas arrecifales someras donde ciertas especies de corales están constantemente expuestas al batir de las olas y a la constante formación de microburbujas y no por ello se ven afectados.

Con respecto a los peces – A pesar de la idea fuertemente arraigada dentro del hobby, tampoco se ha demostrado que las microburbujas generen una irritación o estrés significativo en los peces, y esto es lógico si nos paramos a pensar que, al igual que ocurre con los corales, hay multitud de especies de peces que habitan en aguas someras y muy batidas por el oleaje, constantemente en contacto con microburbujas.

SIN EMBARGO, sí existen riesgos de que la inyección de microburbujas en el acuario desemboque en una enfermedad conocida como “enfermedad de la burbuja”, si el método no se hace correctamente. Esta enfermedad, al contrario de lo que la gente cree, no es originada en sí por la instalación de esas microburbujas entre las escamas del pez o sus branquias, sino por un tema más complejo que tiene que ver con la sobresaturación de gases en el agua que desembocan en un desajuste de gases en el interior del organismo del pez y produce embolias y hemorragias, entre otros problemas. Este problema puede detonarse por una mala inyección o una inyección excesiva de microburbujas en el acuario bajo unas determinadas condiciones, sin embargo, en acuarios a nivel usuario suele ser un problema muy poco frecuente, siendo más común en grandes instalaciones con gran maquinaria como por ejemplo los acuarios públicos, aunque no por ello se debe dejar de prestar atención.

Si quieres conocer más sobre la “enfermedad de la burbuja” te lo contamos todo en el siguiente artículo: link hacia artículo de enfermedad de la burbuja

CONCLUSIONES

Como conclusiones finales a la información vertida en los dos artículos sobre el uso de microburbujas en los acuarios marinos, destacan las siguientes:

  • La inyección de microburbujas en el acuario tiene efectos positivos en cuanto a la mejora de oxigenación, aumento de potencial redox, ajuste de pH y exportación de nutrientes en el sistema.
  • En cierto modo una inyección moderada de microburbujas puede tener efectos beneficiosos en el desarrollo coralino, derivado de todos los beneficios anteriores.
  • Es recomendable realizar la inyección de microburbujas en cortos periodos de tiempo de forma discontinua para evitar los posibles problemas derivados de estrés a peces y corales, posibles problemas por sobresaturación de gases y otros derivados como la atenuación de luz en el acuario.
  • Sin una buena circulación de agua que distribuya correctamente todas las microburbujas y sin una buena filtración que las retire del sistema y todo el material de desecho adherido a ellas, esta técnica podría disminuir drásticamente su efectividad.
  • Para evitar el inconveniente estético, se puede realizar la inyección de microburbujas en el interior del sump (si lo hubiera) o en caso de no tener, inyectar las microburbujas en horario nocturno, ayudando a contrarrestar además la bajada de pH que suele llevarse a cabo en las horas de oscuridad.
  • Cada acuario es un sistema único y peculiar que puede responder de distinta forma a un mismo método, por ello no se debe depositar fe ciega en todos los argumentos recogidos en este y el anterior artículo, y se debe vigilar en todo momento la evolución del acuario mientras se utilice esta técnica.

BIBLIOGRAFÍA

Bay, L. K., Rocker, M., Boström-Einarsson, L., Babcock, R., Buerger, P., Cleves, P., … & Webster, N. (2019). Reef Restoration and Adaptation Program: Intervention Technical Summary. A report provided to the Australian Government by the Reef Restoration and Adaptation Program.

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