Medusas para nuestro acuario

Las medusas son seres prehistóricos fascinantes que surgieron hace más de 500 millones de años en nuestro planeta, y han ignorado a la evolución a lo largo del tiempo, ganándole la batalla a la adaptación. La simplicidad de su funcionamiento sigue intrigando a científicos y curiosos. Es por ello que cada vez están más de moda como especie ornamental en acuarios, pero para poder mantenerlas en cautividad primero hay que conocerlas, así que en este pequeño artículo hablamos de ellas, su ecología y su mantenimiento en el acuario.

Qué son las medusas

 

Seres sin cerebro, sin sangre, sin órganos aparentemente desarrollados y cuya composición ronda el 95% de agua. Así son las medusas.

Estos organismos son animales acuáticos pertenecientes al filum Cnidaria, el mismo que los corales, por lo que se puede decir que están emparentados y parten de descendientes comunes. Son animales extremadamente simples y muchas de ellas se desplazan pasivamente utilizando las corrientes de agua para ir moviéndose de un lado a otro. Sin embargo, otras presentan natación activa que realizan mediante propulsión a chorro, contrayendo sus tejidos y la estructura de su cabeza, llamada “umbrela”, para proyectar un chorro de agua que las propulsa.

A pesar de no tener órganos desarrollados, cuentan con ciertas estructuras primitivas que las ayudan a relacionarse con su entorno. Por ejemplo, cuentan con un ojo primitivo llamado “ocelo” mediante el que captan luz, y uno o varios órganos del equilibrio llamados “estatocistos” que las ayudan a determinar la posición en la que se encuentran en la columna de agua y así saber hacia qué dirección desplazarse.

Dentro del gran grupo en el que se encuentran, existen diferentes clases: La clase Cubozoa o “cubomedusas” como las venenosas avispas de mar; la clase Hydrozoa, dentro de la cual se pueden encontrar a las conocidas “Carabelas Portuguesas” (Physalia physalis) o la curiosamente “inmortal” Turritopsis nutricula; La clase Staurozoa con las extrañas estauromedusas como integrantes principales, y por último la clase Scyphozoa, que engloba a la mayoría de las medusas que conocemos como tal, las “medusas verdaderas”.

 

Ciclo de vida de las medusas “verdaderas”

 

Centrándonos en las más conocidas y en las que tienen el verdadero potencial como especie ornamental de acuarios, las de la clase Scyphozoa, basados en su ciclo de vida podemos decir que son animales muy polifacéticos. Tienen un ciclo vital y reproductivo muy curioso, con ciertas etapas de las que poco se conoce hasta ahora. Estos organismos pasan a lo largo de su vida por dos fases:

Fase bentónica:

Esta primera fase es el origen del animal como tal, el organismo se encuentra en su forma de pólipo, anclado al sustrato o a alguna superficie, donde va alimentándose capturando pequeños organismos planctónicos con sus tentáculos y creciendo. En esta fase se reproduce de forma asexual mediante estrobilación, que es la segmentación de partes de su cuerpo en forma de “discos” que se mantienen pegados al pólipo durante un tiempo, para luego escindirse o separarse completamente del pólipo original. La estrobilación o ese comienzo de la división de forma asexual lo desencadenan ciertos cambios en las condiciones del medio (por ejemplo, temperatura del agua, ciclos lunares, parámetros químicos, etc.) y a día de hoy se sigue estudiando más acerca de qué cambios concretamente son los que desencadenan o propician esa división.

Fase planctónica:

En esta fase, tras la estrobilación, esas partes o discos que se han separado del pólipo principal son la primera forma de vida libre autónoma de la medusa, una forma juvenil llamada éfira. Esta éfira será la que posteriormente vaya desarrollándose hasta llegar a formar un individuo adulto, una medusa como tal, que puede tener sexos separados y que se reproducirá de forma sexual con sus congéneres, originando tras esa reproducción una larva de vida libre llamada “plánula” que irá en busca de un sustrato o superficie a la que anclarse para convertirse en pólipo y seguir con el ciclo reproductivo, pasando de nuevo a fase bentónica y repitiendo el bucle.

 

Qué comen las medusas

Uno de los aspectos más importantes a conocer sobre estos animales para mantenerlos en un acuario es su alimentación. Estos organismos son totalmente carnívoros y se alimentan de pequeños animales que cazan con sus tentáculos urticantes y muchas veces letales.

Tienen distintos tipos de tentáculos especializados en diferentes funciones, por ejemplo, con sus tentáculos marginales (alrededor de su umbrela) urticantes y llenos de estructuras punzantes con toxinas paralizantes, capturan y paralizan a su presa, como si de una red mortal se trataran. Posteriormente con sus tentáculos orales, situados en el centro del cuerpo, rodeando su boca, transportan esas presas hacia el interior de su cavidad gastrovascular.

Dado la gran cantidad de especies y los distintos tamaños que podemos encontrar, la talla de las presas dependerá directamente del tamaño de cada medusa, así pues, medusas gigantes como la Nemopilema nomurai puede capturar peces de talla considerable, mientras medusas más pequeñas como Aurelia aurita se especializan más en organismos zooplanctónicos.

 

Manteniendo medusas en el acuario

 

Tipo de acuario

Estos animales necesitan acuarios especiales, con unas condiciones adaptadas de la siguiente manera:

  • Acuarios específicos, siempre se recomienda mantener tan sólo una única especie para evitar problemas de compatibilidad de parámetros y competencia interespecífica como la depredación.

 

  • Acuarios redondos o cilíndricos, conocidos como “Kreisel” (“Carrusel” en alemán) debido a su forma y flujo circulares.

 

  • Sin esquinas donde se puedan quedar atascadas y les dificulten la natación.

 

  • Con flujo laminar, con la mínima turbulencia posible para no dañar sus tejidos y estructuras.

 

  • Con buena filtración, pues son muy exigentes con los parámetros del agua.

 

  • Sin burbujas de aire, ya que éstas podrían alterar su flotabilidad y dañarles los tejidos si se quedaran atrapadas en ellos.

 

 

Parámetros y mantenimiento del acuario

Dado que están compuestas en un 95% de agua, las medusas son organismos osmoconformes, y esto significa que ajustan la composición química del líquido de sus tejidos a la composición química del medio donde se encuentran, por ello es de vital importancia mantener una estabilidad de parámetros.

Los cambios de agua se deben realizar muy lentamente, para que la variación de parámetros sea muy gradual y lenta. De lo contrario, un cambio brusco podría generarles un shock químico u osmótico y con él la muerte.

Dado que necesitan agua con una calidad muy buena, siempre se recomienda una muy eficiente filtración en el acuario, pero debido a las limitaciones de forma y estructura que presentan los acuarios específicos para medusas (“medusarios”), meter grandes equipos de filtración puede resultar complicado. Una alternativa muy buena es el uso de resinas eliminadoras de materia orgánica que mantienen los parámetros controlados, y se pueden colocar fácilmente en cualquier compartimento filtrante de cualquier “medusario”.

Los parámetros aceptables son los siguientes:

  • Densidad = 1020 – 1025

 

  • Amoniaco = 0 ppm

 

  • Nitritos = 0 ppm

 

  • Nitratos = <10 ppm

 

  • pH = 8 – 8.4

 

  • KH = 8 – 10

 

  • Temperatura = Dependiente de la especie (expuestas más adelante)

 

Para mantener dicha calidad y parámetros, es muy importante que el acuario se limpie regularmente, sobre todo tras la alimentación, sifonando los restos de comida no capturados por los animales, y se realicen cambios de agua periódicos, un 10-25% a la semana aproximadamente es una pauta muy aceptable.

 

Alimentación en el acuario:

Como se ha mencionado anteriormente, la alimentación de las medusas es estrictamente carnívora y variará según las especies y el tamaño de éstas, aunque existen alimentos comerciales específicos para ellas.

La mayoría de las medusas deben alimentarse diariamente y durante varias tomas al día, por ejemplo 2, una por la mañana y una por la noche. La excepción se encuentra en las medusas fotosintéticas, que tienen zooxantelas en sus tejidos que producen azúcares mediante la fotosíntesis que ayudan a sus hospedantes (estas medusas) a complementar su nutrición. En el caso de las medusas fotosintéticas la alimentación no necesariamente deberá hacerse tan seguido como en el resto.

Es preferible utilizar pipetas para alimentarlas, pipeteando el alimento lo más cerca posible de sus tentáculos marginales.

  • Si la especie es pequeña se puede alimentar con nauplios de Artemia (preferiblemente recién eclosionados, pues son más nutritivos), pequeños copépodos y Daphnias o huevos de langosta.

 

  • Si la especie es mediana se puede alimentar con Artemia adulta y misidáceos (mysis).

 

 

  • Si la especie es grande o muy voraz, se puede alimentar con krill o incluso con pedazos de pescado.

El alimento podrá ser vivo o muerto, siempre primando la calidad, y pudiéndose enriquecer con vitaminas y otros elementos si es necesario.

Especies aptas para acuario

A continuación, traemos una lista de especies opcionales a mantener en un acuario. Hay que recordar que los parámetros de calidad de agua son iguales para todas ellas, variando tan sólo la temperatura óptima a la que mantenerlas.

 

Aurelia aurita (medusa luna)

Característica: No urticante

Temperatura: 15 – 25°C

Alimentación: Alimento de talla pequeña (nauplios de Artemia, huevos de langosta y alimento para corales, por ejemplo).

 

Catostylus mosaicus (medusa mosaico o azul)

Característica: No urticante, fotosintética.

Temperatura: 24 – 28°C

Alimentación: Alimento de talla pequeña y mediana (nauplios y Artemia adulta y mysis, por ejemplo).

 

Rhopilema esculentum (medusa llama)

Característica: No urticante.

Temperatura: 20 – 26°C

Alimentación: Alimento de talla pequeña y mediana (Artemia adulta, mysis, huevos de langosta y alimento para corales, por ejemplo).

 

Phyllorhiza punctata (medusa de puntos blancos)

Característica: No urticante, fotosintética.

Temperatura: 18 – 24°C

Alimentación: Alimento de talla pequeña y mediana (Artemia, mysis, huevos de langosta y alimento para corales, por ejemplo).

 

Mastigias papua (medusa manchada o de Papúa)

Característica: Irritante, fotosintética.

Temperatura: 24 – 28°C

Alimentación: Alimento de talla mediana y grande (krill, mysis, Artemia adulta y trozos de pescado, por ejemplo).

 

Stomolophus meleagris (medusa bola de cañón)

Característica: Irritante (manipular con precaución).

Temperatura: 20 – 26°C

Alimentación: Alimento de talla mediana (Artemias adultas, mysis troceados y alimento para corales, por ejemplo).

Y hasta aquí la pequeña ficha sobre estos organismos que suscitan tanta fascinación como curiosidad y parecen seres venidos de otro planeta. Con esto hemos querido enseñar que es posible tener un pedacito de galaxia con esos seres interestelares en nuestra casa, concretamente, en nuestros acuarios, manteniendo unas condiciones adecuadas para ellos. Esperamos que les haya parecido tan interesante y curioso como a nosotros y que se animen a conocer más sobre el mantenimiento en cautividad de estos hermosos animales, siempre de una forma responsable y sostenible.