Mantenimiento y especies de Euphyllia

Esta vez hablamos de uno de los corales duros LPS más conocidos y bonitos, así como sencillos y agradecidos, para todo tipo de acuarios marinos y todo tipo de niveles. Hablamos de las espectaculares y coloridas Euphyllias, su mantenimiento, sus tipos y cómo saber diferenciarlas.

Qué son las Euphyllias

El género Euphyllia engloba varias especies de estos bonitos corales duros y son uno de los corales más populares y solicitados en la acuariofilia, por su bonito e hipnotizante aspecto, su resistencia y su relativamente sencillo mantenimiento.

Estos corales se localizan en aguas tranquilas y poco turbulentas desde 1 a 30 metros de profundidad, prefiriendo zonas soleadas, pero con una iluminación no directa, y corrientes suaves.

Tienen una morfología robusta, con esqueleto calcáreo que puede ser de distintas formas, lo que permite diferenciar sus distintas especies. En general, sus pólipos son grandes y carnosos, con largos tentáculos que siempre se presentan extendidos, a menos que haya alguna perturbación en el medio. Estos pólipos puedes tener distintos colores, desde marrón, hasta verdes, violetas y rosados, y es común que presenten las puntas de sus tentáculos de un color distinto con un tono más iridiscente, recubiertas de cilios que les ayudan a capturar el alimento en cualquier momento que entre en contacto con él.

En medio de la cabeza del coral, el cual puede tener varias en un mismo esqueleto, se encuentra su boca, rodeada por todos los tentáculos. Estos corales, además, con la finalidad de defensa y alimentación también cuentan con otros tentáculos más largos y finos llamados “sweepers” o “barredores” repletos de células urticantes llamadas cnidocitos y una agresividad bastante elevada, que puede llegar a quemar y matar a otros corales cercanos.

De entre todas las especies del género Euphyllia, destacan la E. ancora, E paraancora, E. divisa, E. paradivisa y E. glabrescens, requiriendo todas ellas los mismos cuidados y condiciones en el acuario, pero teniendo cada una alguna particularidad de la que hablaremos a continuación.

Mantenimiento

Aunque son corales muy resistentes y de fácil mantenimiento en el acuario marino, son buenos indicadores de calidad del agua, pues su completa expansión de los pólipos y tentáculos depende del buen estado de ésta, mostrándose retraídos y sin extenderse por completo cuando algo en los parámetros falla. Vamos a ver sus principales necesidades:

LUZ

Debido al rango de profundidades que abarca, este coral puede adaptarse a todo tipo de intensidades lumínicas. No obstante, en el acuario es preferibles mantenerlos con una iluminación media, y si se desea una iluminación alta, ésta nunca deberá ser directa, para evitar el estrés lumínico que esto podría causarle al coral.

Las luces azules promueven la esqueletogénesis del coral y su crecimiento, y las luces violetas aportarán un extra en sus brillantes colores, por lo que es muy recomendable mantenerlos bajo este tipo de luz.

CORRIENTE Y ZONA DEL ACUARIO

En su hábitat natural estos corales habitan en zonas de arrecife con aguas calmas y poco turbulentas. Por este motivo, en el acuario deberemos proporcionarles las condiciones lo más parecidas posibles. La corriente deberá ser moderada y alterna, para que el coral pueda extender sin problemas sus bonitos tentáculos, y nunca deberá darle de forma directa.

Teniendo esto en cuenta, podemos colocarlas en cualquier zona del acuario, siempre con suficiente espacio alrededor para que pueda extender sus tentáculos barredores sin llegar a dañar a ningún otro coral, aunque la total expansión de los pólipos del coral dependerá de una combinación de factores, entre luz – corriente – flujo de micropartículas, por lo que su emplazamiento ideal es una cuestión de ensayo y error.

ALIMENTACIÓN

Las Euphyllias son corales fotosintéticos, lo que significa que la mayor parte de su nutrición la obtienen gracias a los azúcares simples que producen las zooxantelas de sus tejidos al realizar la fotosíntesis. Sin embargo, también son excelentes cazadoras de zooplancton, del que se sirven para complementar el 20% de su alimentación, así que aceptarán de muy buena gana todo alimento que le proporcionemos.

El tamaño de sus pólipos les permite capturar y comer presas de tamaño considerable, por lo que en el acuario podremos alimentarlas con Artemia sp., mysis, krill y pedacitos de pescado si se desea. Aunque no es necesario, un aporte periódico de alimento por nuestra parte favorece el crecimiento y la bonita coloración del coral, pero esta alimentación se debería hacer preferiblemente una o dos veces por semana para evitar sobrealimentar y generar una polución innecesaria en el acuario.

PARÁMETROS

Las Euphyllias son corales muy resistentes, por lo que aguantan amplio rango de parámetros dentro del acuario, notándose fácilmente cuando algo va mal, pues no se extienden completamente y permanecen con los pólipos más retraídos.

Aguantan un rango de temperatura y salinidad dispares, siempre que el cambio no sea brusco sino gradual. Por ejemplo, pueden vivir perfectamente entre rangos de 23 a 28 °C y con salinidades de 1023 hasta 1026 de densidad aproximadamente. Como corales duros que son, necesitan una reserva de carbonatos, Calcio y Magnesio constante para reconstruir y generar nuevo esqueleto. Los parámetros normales dentro del agua de mar les servirá, pudiendo mantener un KH de 7 a 12dKH, niveles de calcio entre 380 y 450 mg/L (ppm) y niveles de magnesio entre 1200 y 1400 mg/L (ppm).

Al igual que ocurre con la mayoría de los corales, una buena cantidad de elementos traza potencian la coloración, aspecto y crecimiento de estos bonitos corales. Algo que pasa desapercibido, pero tiene la misma importancia que el KH, Ca y Mg es el potasio (K), macroelemento esencial para el crecimiento y salud de los corales, cuya concentración óptima deberá rondar entre 360 y 400 mg/L (ppm), muy similar al calcio. La presencia de estos elementos en nuestro acuario la podemos asegurar con una buena rutina de cambios de agua con una sal adecuada que contenga la cantidad necesaria de estos elementos o, por el contrario, aditando según las necesidades del acuario, si contamos con métodos de filtración (como protein skimmers o resinas absorbentes) que eliminen gradualmente estos elementos del flujo del acuario.

CUIDADOS ESPECIALES

Estos corales son muy propensos a sufrir ataques bacterianos y protozoarios que degradan rápidamente sus tejidos, como la enfermedad de la “gelatina marrón” o “Brown jelly”. Esta enfermedad no se conoce por qué parásitos está originada al 100%, creyéndose que es un compendio de bacterias y protozoos que se van comiendo poco a poco los tejidos del coral cuando éste, por alguna razón, se ve debilitado. Uno de los protozoos que se creen responsables de esta contagiosa y letal enfermedad es el Helicostoma notatum.

Existen diferentes estudios con diferentes tratamientos para paliar esta contagiosa y virulenta enfermedad, uno de ellos es el tratamiento con cloranfenicol (potente antibiótico) y con metronidazol (antiparasitario), sin embargo, son medicamentos que se obtienen con receta médica/veterinaria, por lo que entendemos que no todos los aficionados acuariófilos tienen acceso a ellos.

Desde nuestra experiencia y utilizando los recursos a los que un aficionado a la acuariofilia puede tener acceso, hemos podido comprobar distintos métodos para parar la expansión de la enfermedad y evitar la muerte por completo de todo nuestro coral:

Eliminar toda la “gelatina marrón” de la parte dañada del coral, sifonando con mucho cuidado. Esto es tejido muerto que alberga la mayor parte de los parásitos, por lo que si se deja, seguirá extendiéndose hacia el resto del coral.

Dar un baño de agua dulce declorada, durante 3 minutos. Hemos podido comprobar que en 3 minutos la mayor parte de los parásitos que se encuentran en los tejidos externos mueren por shock osmótico.

Hacer un tratamiento con antibiótico, para acabar con lo que quede de parásitos y bacterias y evitar infecciones bacterianas secundarias. Existen distintos tratamientos disponibles en el mercado, uno que nos ha resultado efectivo es el uso de Enrofloxacina (uso médico/veterinario) o Marine Anti-Bacterial de NT Labs, de uso específico para acuarios.

Tipos de Euphyllia y diferenciación

Todas las especies de Euphyllia comparten las mismas necesidades en cuanto a mantenimiento y parámetros, y los colores que presenta cada una de ellas puede variar dependiendo de la variedad y las condiciones a las que se las exponga, por ello, partiremos de la base de que todas deben ser mantenidas en condiciones similares a las citadas anteriormente. A continuación, veremos las especies más conocidas y cómo diferenciarlas según su morfología.

Euphyllia ancora

Conocida como “martillo” o “hammer head” debido a la distintiva forma de las puntas de sus tentáculos, en forma de C, T o de cabeza de martillo. Se distingue de su muy parecida compañera E. parancora por la forma de su esqueleto, el cual es meandroide, es decir, un esqueleto macizo y continuo con curvas y forma sinuosa.

Euphyllia parancora

Sus pólipos y tentáculos son iguales que E. ancora, diferenciándose por la forma de su esqueleto, la cual esta vez es faceloide, es decir, con ramificaciones tubulares, gruesas, de altura uniforme y paralelas que componen cada una un único pólipo, unidos todos por una única base del esqueleto principal. Esta especie puede encontrarse formando colonias de varias ramificaciones, pero también es muy común encontrar esquejes de pólipos solitarios, cuyo esqueleto y la forma de sus tentáculos le dan aspecto de pequeño árbol.

Euphyllia divisa

En esta especie, el esqueleto es similar al de E. ancora, de forma meandroide, pero los tentáculos de sus pólipos suelen ser más pequeños y con las puntas presentando ciertas ramificaciones, acabando en extremos redondeados, presentándose muchas veces en forma de racimo.

Euphyllia paradivisa

Esta especie es muy similar a la anterior, presentando la misma forma de tentáculos, pero diferenciándose de nuevo por su esqueleto, el cual es faceloide, es decir, con pólipos que salen de ramificaciones tubulares del esqueleto dispuestos en forma paralela.

Euphyllia glabrescens

Esta especie se diferencia bien de las demás por tener los tentáculos más largos, cada uno de ellos con una única punta redondeada, y muy sinuosos (similar a los tentáculos de una Heliofungia sp., pero más finos). En este caso, su esqueleto también es faceloide, presentando varias ramificaciones gruesas de forma paralela de las que sale cada uno de los pólipos con sus correspondientes tentáculos, generando una colonia considerable.

Con todo esto, ya estamos listos para saber diferenciar las distintas especies de Euphyllia más comunes para nuestro acuario marino y sus necesidades de mantenimiento, para crear un bonito jardín de estos hermosos corales y que nuestro acuario luzca espectacular. Esperamos que este artículo les haya sido de ayuda e interés ¡nos vemos en próximos artículos!