Mantenimiento de Sarcophyton sp. en el acuario

Hoy hablamos de un coral de muy sencillo mantenimiento y que con los cuidados pertinentes en nuestro acuario nos puede llegar a crecer de una forma espectacular, dándole una vistosidad y una vida a nuestro arrecife sin igual. Hablamos sobre el coral blando Sarcophyton sp. o coral de cuero.

GENERALIDADES DE Sarcophyton sp.

Los corales del género Sarcophyton se consideran corales blandos por no presentar estructuras duras ni esqueleto de carbonato cálcico, como muchos otros corales. Se les llama “corales de cuero” por su textura similar a este tejido, y también son conocidos como “corales hongo” por la característica forma que adquieren cuando retraen todos sus pólipos.

Los corales de este género son fácilmente reconocibles por su anatomía y forma. Tienen un pie grueso y carnoso cuya parte superior termina con un “sombrero” que le da la característica forma de champiñón, llamado capitulum. Cuando el coral es joven y está en crecimiento, este capitulum tiene una forma semi redondeada y abultada, dándole más aspecto de hongo, sin embargo, a medida que va creciendo el sombrero se va plegando formando unos característicos lóbulos. De la zona superior de ese capitulum es de donde emergen los pequeños pólipos, que son retráctiles y el coral esconde cuando se siente amenazado, y pueden ser más o menos largos dependiendo de la especie. Estos pequeños pólipos son los que le dan un aspecto “peludo” al coral y los que realizan la función de captura de alimento.

Dentro del género se estima que existen unas treinta y seis especies diferentes, todas ellas muy similares en forma con su característico pie grueso y completamente libre de pólipos y su capitulum liso, ancho y acampanado o lobulado en cuya parte superior – donde únicamente tienen pólipos – y todos ellos contienen gran cantidad de zooxantelas en sus tejidos, lo que les da la característica de “fotosintéticos”, por lo que son dependientes de la luz. El color del cuerpo generalmente siempre es amarillento o de tonos rosado pastel, siendo el color de los pólipos el que puede variar desde los tonos marrones dorados, amarillos cremosos (como S. elegans) hasta el verde flúor, pasando por colores rosados y anaranjados pastel, siendo los más comunes los colores pardos apagados.

MANTENIMIENTO

Los corales del género Sarcophyton son muy resistentes y muy agradecidos en el acuario, que en cuanto se asientan y acomodan en alguna zona se expanden y comienzan a crecer, plegando su capitulum y generando formas muy curiosas para maximizar la superficie de captura de alimento. A continuación, veremos los principales parámetros que necesitan estos organismos para prosperar en el acuario:

Luz

Aunque estos corales abundan en lagunas de aguas someras (sobre todo S. elegans y S. trocheliophorum) con elevada radiación solar, hay que decir que son altamente adaptables a todo tipo de intensidad lumínica, por lo que en el acuario se adaptará perfectamente a cualquier tipo de iluminación.

Obviamente, dado que son organismos fotosintéticos, se les deberá proporcional una iluminación con un espectro adecuado a sus necesidades fotosintéticas, por lo que las mejores opciones son las luces azules, y dado que no son especialmente exigentes con la intensidad lumínica, no necesitan excesivas cantidades de luz blanca, lo que facilita la elección de una pantalla o lámpara y además permite evitar en mayor grado la aparición excesiva de algas.

Corriente y zona del acuario

Estos corales se adaptan bien a casi cualquier régimen de corrientes dentro del acuario, sin embargo, no se encuentran muy cómodos con corrientes directas y fuertes, lo que no les dejará expandir por completo sus pólipos y les podrá provocar la muerte.

Lo mejor para los Sarcophyton es colocarlos en una zona del acuario donde llegue buena corriente de forma amortiguada, aunque se pueden colocar a todos los niveles, debido a su adaptabilidad en la necesidad lumínica. Es especialmente importante recalcar la necesidad de buena circulación – que no corriente directa – pues estos corales, debido a la forma cóncava de su capitulum, tienden a acumular muchos desechos en la zona de su capucha, lo que podría llegar a sofocar a los pólipos, impidiendo su correcta apertura. Una buena corriente que mantenga limpios los tejidos de este coral (incluyendo el crecimiento de peligrosas cianobacterias), es vital para su pleno desarrollo.

Podemos colocarlos tanto en el sustrato (siempre y cuando su pie esté anclado a una roca o base dura) como anclados a las estructuras rocosas del acuario, pero siempre teniendo en cuenta al lado de qué otro compañero lo colocamos, pues son corales de crecimiento rápido que podrían dificultar el crecimiento de otros compañeros a su lado e incluso taparles la luz cuando se les desarrolle por completo el capitulum.

Alimentación

Siendo corales fotosintéticos prácticamente no necesitan ser alimentados en cautividad, pues casi el 80% de su alimentación se la proporcionan las zooxantelas, por medio de los azúcares simples que producen a través de la fotosíntesis, y el resto lo suplen cazando pequeños organismos en la columna de agua con sus pequeños pólipos.

Sin embargo, para que las zooxantelas puedan realizar la fotosíntesis necesitan nutrientes inorgánicos (entre ellos nitrógeno y fósforo), por lo que si mantenemos un Sarcophyton sp., en un acuario con un nivel muy bajo de nutrientes (bajos nitratos y fosfatos), la capacidad fotosintética de las zooxantelas será baja, en cuyo caso sí convendría suplementar a nuestro coral con alimento específico. Para ello, las mejores opciones son los alimentos en suspensión específico para corales, como pequeños organismos pertenecientes al zooplancton. Dado el pequeño tamaño de sus pólipos, las mejores opciones para estos corales son pequeños organismos como nauplios de artemia, rotíferos y copépodos, o en caso de adquirir alimentos comerciales, aquellos que sean de la talla más pequeña posible.

En estos casos, alimentarlos una vez por semana será más que suficiente para que ellos puedan desarrollarse sin problema sin tener que estar generando mucha polución en el agua.

Parámetros

Como hemos dicho, los Sarcophyton son corales muy resistentes que se adaptan a un amplio rango de parámetros y nivel de nutrientes. Es muy curioso lo rápido que nos muestran que algo se ha salido de sus rangos óptimos, cuando retraen por completo todos sus pólipos de repente. En ese momento, sabemos que algo ha cambiado de forma brusca y no le ha gustado al coral, pero lo bueno es que tenemos bastante margen de tiempo para averiguarlo y solucionarlo pues son organismos muy resilientes y resistentes.

Respecto a la temperatura, aguantan un rango amplio, aunque mejor mantenerlos en un rango de seguridad de 23 a 28°C.

Con respecto a la salinidad ocurre lo mismo, podemos mantenerlos en un rango seguro desde 1023 hasta 1026 de densidad aproximadamente, siempre intentando que esta sea estable y constante.

Al ser corales blandos, sus requerimientos de KH, calcio y magnesio son bajos, por lo que podemos mantenerlos perfectamente con cambios de agua periódicos (por ejemplo 1 vez a la semana o cada 2 semanas), ya que la cantidad de KH, Ca y Mg que aportan esos cambios les serán suficiente. Con un KH entre 7 y 9, un Ca cercano a 400 ppm (mg/L) (o incluso un poco menos) y un Mg cercano a 1300 ppm (o menos), estarán bien.

Al igual que ocurre con la mayoría de los corales, una buena cantidad de elementos traza potencian la coloración, aspecto y crecimiento de estos curiosos corales. El boro, por ejemplo, potencia los bonitos colores pastel de algunas variedades rosadas de Sarcophyton. La presencia de estos elementos en nuestro acuario la podemos asegurar con una buena rutina de cambios de agua con una sal adecuada que contenga la cantidad necesaria de estos elementos o, por el contrario, aditando según las necesidades del acuario, si contamos con métodos de filtración (como protein skimmers o resinas adsorbentes) que eliminen gradualmente estos elementos del flujo del acuario.

CUIDADOS ESPECIALES

Muda

Curiosamente estos corales periódicamente generan una capa de tejido con textura de cuero o cera que se va desprendiendo de su cuerpo lentamente. Aunque las suposiciones apuntaban a que se hacía por crecimiento, aparentemente este tejido no tiene funciones regenerativas sino protectoras, y puede ser una acumulación de mucus con desechos y algas que han ido creciendo sobre el cuerpo del coral y que este elimina como método de limpieza periódicamente. Muchas veces no es necesario realizar ninguna acción sobre esta “piel muerta” que generan, pues si hay una buena circulación en el acuario se irá desprendiendo poco a poco. Sin embargo, si mantenemos a los corales en una zona con pobre circulación, muchas veces será necesario que ayudemos a estos a “mudar” esa “piel muerta”, y esto lo podemos hacer frotando su cuerpo ligeramente con un cepillo de dientes de cerdas blandas.

Durante este proceso de “muda” los corales pueden parecer que están muriendo o estar en muy mal estado, sin embargo, con un poco de paciencia y cuidando todas las condiciones del acuario, podremos ver cómo el coral vuelve a abrirse y expandir sus pólipos por completo, una vez esté completamente limpio.

Plagas

Durante el proceso de “muda” estos corales son muy susceptibles a ser atacados por diferentes plagas como planarias y otros parásitos que se alimentan de su tejido. Concretamente, existe un pequeño y bonito caracol – Calpurnus verrucosus – que se alimenta específicamente del tejido de estos corales y que, si entra como polizón en una nueva pieza de coral o roca, puede causar estragos en nuestro Sarcophyton.

Para eliminarlos podemos someter al coral a un baño de 5 minutos en agua dulce, lo que matará a todo parásito, sin dañar al coral, que es bastante tolerante a estos tipos de baños.

Guerra química

Otro punto a tener en cuenta sobre estos corales, al igual que ocurre con muchos otros corales blandos, es la cantidad de sustancias químicas que generan en su “guerra química” contra otros compañeros de acuario. Se estima que Sarcophyton produce más de 50 sustancias químicas por ahora desconocidas, siendo una de ellas la “sarcophytotoxide” conocida en inglés, aunque poco caracterizada. Esto hace necesario el uso de una buena filtración química en el acuario, como resinas eliminadoras de materia orgánica o carbón activado, si mantenemos varios de estos curiosos corales en un tanque, para evitar precisamente el exceso de estas sustancias químicas que pueden resultar nocivas para otros organismos, o que directamente inhiben el crecimiento de corales “competidores”.

Refugio de peces payaso

En algunos casos se ven asociaciones de distintos tipos de peces payaso con estos corales, que los “adoptan” como si fueran anémonas de refugio. A parte de curioso, esto es bastante perjudicial para algunos ejemplares de coral, debido a que el constante roce de los peces con los pólipos de este, hace que se retraigan impidiendo su completa expansión, y dificultando la alimentación su alimentación. Si en el acuario vemos esta curiosa asociación, debemos evitarla o minimizarla, metiendo algún reemplazo como una anémona o incluso alguna Euphyllia, las cuales en muchas ocasiones y a falta de anémonas sirven de refugio para estos peces.

ESQUEJADO

El esquejado de estos corales es muy sencillo. Sus células son totipotentes, esto quiere decir que todas ellas tienen capacidad para multiplicarse y generar tejido de todo tipo, por lo que cojamos la parte que cojamos del coral, a partir de ella comenzará a crecer y regenerarse un nuevo individuo “clon”.

Esto hace que el esquejado sea muy fácil. Solo basta con cortar una zona del coral (da igual que sea un corte longitudinal o transversal), y pegarla en cualquier superficie dura a la que queramos que se ancle. Normalmente se suelen utilizar pegamentos especiales con base de cianoacrilato, poniendo muy poca cantidad en un extremo del coral para que se mantenga pegado a la base dura, y que después vaya colonizándola. Sin embargo, si no queremos utilizar pegamento por ser un químico que puede resultar abrasivo para el tejido del coral, podemos anclar el esqueje con una pequeña aguja a la roca que queramos utilizar como base. Al tiempo, el coral comenzará a regenerar tejido, tanto por su parte superior como por su parte inferior, generando un pie bien anclado a la base.

Lo más normal es cortar el coral por la zona de los lóbulos de su capitulum, y así permitir una mayor regeneración de la pieza inicial, y un crecimiento mayor del nuevo esqueje, al tener ambos los pólipos que realizan sus funciones vitales.

Con todo esto, ya estaríamos listos para mantener de forma satisfactoria estos bonitos y curiosos corales blandos. Recordatorio: Estos corales son muy sencillos de esquejar y propagar con una tasa de regeneración y crecimiento muy rápida, por lo que en los comercios cada vez es más fácil adquirirlos “criados en cautividad”. Siempre debemos optar por estas opciones antes de adquirir un ejemplar directamente extraído de la naturaleza, para hacer el hobby más sostenible y procurar que perdure en el tiempo. Esperamos que este artículo les haya sido de ayuda e interés ¡nos vemos en próximos artículos!

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