La microfauna en el acuario marino

La microfauna en el acuario marino es parte indispensable del equilibrio biológico y químico en él, y aunque muchas veces pasa desapercibida, tener un acuario sano y exuberante muchas veces pasa por tener una microfauna estable, sana y variada, así que hoy vamos a aprender un poco más sobre ella.

QUÉ ES LA MICROFAUNA

Se le llama microfauna a toda esa fracción animal de talla microscópica, por debajo de 100 micras. Dentro de este grupo podemos encontrar protozoos (organismos unicelulares), nematodos (pequeños gusanitos minúsculos), rotíferos (organismos microscópicos presentes en todo tipo de ambientes) y pequeños crustáceos como copépodos o estadíos larvarios de otras especies. Dentro del acuario, en esta microfauna también se suelen englobar a organismos más grandes que, aunque estrictamente no deberían clasificarse como tal, tienen la misma importancia que sus compañeros más pequeños. En estos casos hablamos de mesofauna y son animales de mayor talla que al igual que la microfauna pueden encontrarse libres en la columna de agua o asociados a sustrato y otras superficies del acuario. Como ejemplo de esta mesofauna tenemos pequeños gusanos poliquetos, pequeños anfípodos, isópodos, nematodos más grandes, etc.

La importancia de este gran grupo de pequeños animales reside en su rol esencial en los ecosistemas, pues estos pequeños organismos actúan de múltiples formas, permitiendo un flujo cerrado y un reciclaje eficiente de materia y nutrientes, siendo parte indispensable de la red trófica del sistema marino.

Esta acción global no podría sustentarse sin la presencia de otra fracción clave (de hecho, es la fracción que sustenta la vida) en el acuario, que es la fracción fitoplanctónica. Es con ella con la que comienza a construirse la compleja red trófica de nuestro acuario. La fracción fitoplanctónica está formada por microscópicas algas unicelulares y otros organismos fotosintéticos que son los que asimilan los nutrientes inorgánicos del medio convirtiéndolos en “comida” disponible para el resto de organismos. Como ejemplo de ellos tenemos a las conocidas diatomeas, como una de las más abundantes microalgas en el acuario, pero también tenemos otros organismos fotosintéticos que no son algas, como las conocidas cianobacterias y algunos dinoflagelados, por poner algunos de los ejemplos más comunes.

Sabiendo esto, se pueden llegar a entender los múltiples beneficios que la microfauna trae a nuestro acuario, que vamos a ver a continuación.

IMPORTANCIA DE LA MICROFAUNA

SON CONSUMIDORES PRIMARIOS

Parte de la microfauna, como los rotíferos y los copépodos, sobre todo, son consumidores primarios, es decir, se alimentan principalmente de la fracción fitoplanctónica. Dentro de esta fracción, si recordamos bien, se encuentran entre otros organismos las diatomeas, las cianobacterias y ciertos dinoflagelados. Por este motivo, tener una buena población de microfauna ayuda en gran medida a controlar esos blooms descontrolados y esas peligrosas plagas de estos indeseables organismos.

Se ha comprobado que algunas especies de copépodos se especializan en consumir ciertas cianobacterias y dinoflagelados en nuestro acuario, y muchas veces son un recurso muy socorrido para controlar esta plaga difícil de erradicar.

RECICLAN NUTRIENTES

Otra gran parte de la fracción de microfauna, especialmente la más grande, se alimenta de todos los restos y detritos acumulados en la columna de agua, sustrato y rocas del acuario. Los pequeños gusanos poliquetos como los curiosos “gusanos espagueti” (familia Terebellidae), o los pequeños gusanos plumero (muchos de la familia Sabellidae), se encargan de filtrar el agua capturando microscópicas partículas orgánicas o incluso materia orgánica disuelta.

Por otro lado, otros organismos más grandes como anfípodos e isópodos también se encargan de consumir la materia orgánica particulada que se va acumulando en rocas y sustrato, provenientes de restos de alimentos, heces parcialmente digeridas e incluso pequeños organismos muertos, pues muchos de ellos son detritívoros y carroñeros.

OXIGENAN LAS CAPAS DE SUSTRATO

Esta tarea es muy importante sobre todo en acuarios con DSB (Deep Sand Bed o lechos de arena profundos), pues principalmente la presencia de microfauna es esencial para sustentar el principio básico de funcionamiento de este método natural de exportación de nutrientes. En definitiva, los pequeños organismos que viven en las capas superficiales del sustrato (epifauna) y en las capas más internas (infauna), con su constante movimiento van permitiendo que por los intersticios de la capa arenosa se vaya introduciendo agua, reponiendo el oxígeno que se va consumiendo en esas zonas profundas.

Además, consumen todo el material orgánico que puede haberse colado entre los granos de sustrato, poniéndolos luego en disponibilidad de organismos descomponedores y posteriormente organismos autótrofos como bacterias que se servirán de los nutrientes inorgánicos para realizar sus funciones vitales, contribuyendo al reciclado de nutrientes, como en el caso de la desnitrificación bacteriana que se lleva a cabo en las capas más profundas de esos sistemas DSB.

ALIMENTAN AL RESTO DE ORGANISMOS DEL ACUARIO

La microfauna se puede decir que es la despensa del acuario, pues muchos de sus integrantes son presas naturales de muchas de las especies que mantenemos en él. Una buena colonia de anfípodos e isópodos correteando por las rocas supone un excelente buffet libre para ciertos peces especializados en depredar sobre ellos como los bonitos Chelmon rostratus, los incansables Pseudocheilinus hexataenia, los preciosos Synchyropus sp. (todas sus especies) y muchos otros peces de alimentación exigente y delicada en el acuario que, sin un buen stock de alimento vivo natural, podrían llegar incluso a la inanición.

Obviamente todos estos anfípodos, isópodos y otros organismos de mayor talla que alimentan a nuestros peces, necesitan la presencia a su vez de una de sus presas naturales, los organismos más pequeños como los copépodos y rotíferos, que a su vez son alimento perfecto para corales y otros organismos filtradores, lo que muestra la gran importancia de toda esta cadena alimenticia dentro del acuario.

Cabe destacar también, que los rotíferos y copépodos son un alimento ideal para larvas de peces con un tamaño de boca muy pequeño, por lo que tener esta cantidad de microfauna en el acuario, en caso de querer reproducir a ciertas especies, es un requisito casi obligatorio.

CÓMO FAVORECER LA MICROFAUNA EN EL ACUARIO

La microfauna se va estableciendo en el acuario de forma natural. Cuando metemos corales nuevos, muchas veces estamos introduciendo con ellos pequeños gusanos tubícolas anclados en sus esqueletos. Además, si tenemos la suerte de poder utilizar agua de mar natural en los cambios de agua de nuestro acuario, con ella también estaremos metiendo multitud de microfauna natural que una vez entra al acuario, encontrando las condiciones adecuadas, puede prosperar y colonizarlo.

Sin embargo, existen acuarios donde se vigila mucho la entrada de nuevos organismos y la asepsia y esterilidad del agua, y es en esos casos donde se hace necesario aportar de forma externa esa microfauna.

Hoy en día hay múltiples posibilidades, pues se venden cultivos vivos de rotíferos, copépodos y anfípodos, entre otros. Sin embargo, introducir estos pequeños organismos puntualmente no garantiza su supervivencia a largo plazo en el acuario pues parte de ellos son devorados casi al momento por nuestros peces, otra parte puede ser absorbida por filtros y el resto puede que no sobreviva por mucho tiempo si no tiene las condiciones adecuadas. Por ello, ciertos trucos para potenciar la comunidad de microfauna en el acuario son los siguientes:

TENER BUENA CANTIDAD DE ROCA EN EL ACUARIO

De nada vale añadir periódicamente zooplancton vivo al acuario si este no tiene donde cobijarse y prosperar. Junto al sustrato, las rocas son uno de los principales refugios de microfauna en el acuario, siendo más del 50% de su cobijo. Tener una adecuada cantidad de roca en el acuario, con una buena porosidad y recovecos donde nuestra microfauna pueda desarrollarse, es clave para conseguir un ecosistema diverso.

POTENCIAR LOS REFUGIOS EN SUMP

Si tenemos sump una de las mejores ideas es colocar un pequeño refugio de algas que nos ayude a controlar nutrientes y además a proporcionarle refugio a nuestros pequeños “bichitos”, lejos de incansables depredadores. Una de las mejores opciones de alga para este cometido es la Chaetomorpha sp., que crea una maraña de filamentos ideales para cobijar a todo tipo de organismos. Cuando queramos alimentar a nuestros peces con algunos de los pequeños “bichitos” que han ido reproduciéndose en el interior del refugio, solo bastaría con sacudir un poco la masa de algas, capturar a los organismos con una red o un pequeño recipiente e introducirlos en la urna principal.

Si no se quiere introducir un refugio de algas en el sump, se pueden colocar rocas que sirvan de cobijo, como mismo hacen en la urna principal.

UTILIZAR REFUGIOS DE COPÉPODOS

Al igual que los refugios de algas y/o rocas en los sumps, existen ciertos dispositivos pensados para proporcionar un buen refugio a todos esos organismos, sobre todo copépodos, y mantenerlos a salvo de sus depredadores, las conocidas “casas de copépodos” u “hotel de copépodos”. En estos casos esta es una buena alternativa de “despensa” de comida natural que reemplaza el uso de los refugios naturales de roca y macroalgas, en caso de que no se quieran utilizar dentro del sump. Es una opción menos natural, pero más cómoda pues evita la generación de desechos que a veces generan los otros métodos.

PROPORCIONAR UN FOTOPERIODO SUFICIENTE

La mayoría de los animales regulan sus ciclos vitales por los ritmos circadianos dictados por las horas de luz y oscuridad, y nuestra microfauna no es distinta. Si mantenemos un buen stock de microfauna en el sump, en diversos refugios, debemos recordar que siempre es aconsejable proporcionarles ciertas horas de luz para que puedan desarrollar sus funciones correctamente, incluida su reproducción. En el caso de albergar microfauna en un refugio natural de macroalgas, lo ideal es proporcionar en esa zona un ciclo inverso de luz, así, además de darles ciertas horas de luz beneficiosas a esos “bichitos” también potenciamos la fotosíntesis en las horas de oscuridad en la urna principal.

NO USAR SKIMMER SOBREDIMENSIONADOS

Utilizar skimmer de proteínas con más capacidad de limpieza de la que necesitamos puede resultar contraproducente. A parte del gran desembolso económico que eso puede suponer y la posible falta de espacio para emplazarlo en el sump, el sobredimensionar el skimmer puede hacer que nos retire del agua ciertas sustancias en cantidades excesivas, entre ellas bacterias y fitoplancton necesario para alimentar a nuestra microfauna. Siempre es mejor atender a las necesidades de nuestro acuario y encontrar un equilibrio, y no llevar el nivel de nutrientes a los extremos.

Junto a esto podemos recomendar que, si se van a introducir copépodos o rotíferos en el acuario, nunca se haga cerca del skimmer. Es preferible introducirlos por la noche y mantener durante unas horas el skimmer apagado, para que a los nuevos inquilinos que se han introducido les de tiempo de asentarse en los huecos de la roca, el sustrato u otras decoraciones.

ALIMENTAR A LOS CORALES

Esto no es esencial, pero también influye, pues si alimentamos esporádicamente a nuestros corales blandos con suspensiones de fitoplancton (los corales blandos son de los pocos que aprovechan la fracción vegetal), estaremos proporcionándole también alimento a nuestra microfauna, que no dudarán en aprovechar ese aporte extra de comida.

Una de las maneras más naturales y efectivas en proporcionar microalgas directamente cultivadas mediante pequeños reactores. Algas como Chlorella sp., Isochrysis sp., Dunaliella salina, Tetraselmis sp. y muchas otras son sencillas de encontrar en comercios para comenzar el cultivo inicial. Sin embargo, entendiendo que no todo el mundo tiene el espacio ni el tiempo necesario para montar su propio cultivo casero de microalgas, por suerte existen en el mercado múltiples productos como PhytoCoral de Aqua Marine o Invertebrate Food de NT Labs, entre otros, que ya proporcionan una mezcla ideal de microalgas, completamente listas para aditar en nuestro acuario y alimentar a estos tipos de corales y con ellos a nuestra microfauna.

Con todo esto, esperamos que hayan descubierto un micromundo maravilloso y poco conocido, y en caso de conocerlo ya, esperamos que su percepción frente a estos pequeños “bichos” de acuario haya cambiado para bien. ¡Nos vemos en próximos artículos!