La iluminación en el acuario marino

En un acuario marino, nos gusta imitar la iluminación natural y a la vez mantener una amplia gama de corales, la mayoría de ellos fotosintéticos. Debido a la naturaleza de estos organismos la iluminación es uno de los factores más importantes en el acuario de arrecife. En este artículo nos vamos a centrar en la iluminación de acuarios con corales ya que la luz de un acuario marino sólo de peces no posee requerimientos específicos de iluminación.

En primer lugar debemos saber que la mayoría de los corales son fotosintéticos, esto se debe a que poseen unas algas unicelulares llamadas zooxantelas en su interior. Estos organismos simbióticos realizan la fotosíntesis y excretan una serie de productos que sirven de nutrientes a los corales. Aunque la mayoría de los corales puedan ser alimentados de forma exógena (mediante zooplancton, fitoplancton o pequeños trozos de alimento) su principal fuente nutritiva proviene de las zooxantelas. Es por esto que la iluminación en el acuario marino es tan importante.

Hay que tener en cuenta que no todos los corales tienen los mismos requerimientos lumínicos, pero diferentes especies pueden ser aclimatadas a diferentes condiciones de luz. La luz afecta a la condición física de los corales, incluso a su forma y color, por otra parte también afecta a su crecimiento, ya que éste se ve afectado por la fotosíntesis de sus zooxantelas, que influyen en la calcificación del propio coral (Leal y colaboradores, 2015). La manipulación de la luz en el acuario puede ser cuantitativa y/o cualitativa y esto depende principalmente del tipo de fuente empleada. La cantidad depende de la intensidad de la luz y la calidad del tipo de luz, incluyendo su espectro.

Los principales tipos de iluminación utilizados en los acuarios marinos son HQI (lámparas de halogenuros metálicos), tubos fluorescentes o LEDs. Parece mentira que hace tan solo 10 años no concibiéramos mantener un coral duro en un pequeño acuario de no más de 20 litros, pero en la actualidad la realidad ha cambiado, principalmente gracias al avance de la tecnología LED.

Los acuaristas han estado en una incesable búsqueda de la iluminación perfecta, que reproduzca la luz natural del Sol, pero hoy en día se busca la fuente de iluminación más económica que proporcione el mejor rendimiento en calidad y cantidad, es decir la mejor relación calidad precio.

Hace unos años se utilizaban los focos HQI con un buen resultado en el mantenimiento de corales, pero fueron poco a poco sustituidos por los tubos fluorescentes T5, principalmente debido a su baja eficiencia energética, ya que consumen mucha electricidad y desprenden una gran cantidad de calor. Y en la actualidad la tecnología ha avanzado mucho y ha permitido mejorar y abaratar la iluminación LED, que poco a poco está desbancando a los T5.

Como comentábamos anteriormente, los corales pueden adaptarse a distintas condiciones, y un coral expuesto a una menor intensidad lumínica tenderá a crecer de forma horizontal para aumentar la superficie de captación de luz.

Hablando de cantidad o intensidad de luz, no existe una regla estándar de iluminación para un acuario de arrecife, ya que dependerá de que especies de coral queramos albergar, pero algunas fuentes suelen recomendar entre 30 y 40 lúmenes por litro, teniendo en cuenta que, un incremento de luz da lugar al incremento de las tasas fotosintéticas de las zooxantelas ya que este factor influye en la calcificación, podríamos decir que cuanta más luz mejor. Pero como en todo, los extremos son malos; un déficit de luz puede ocasionar la muerte de las zooxantelas y del propio coral, y del mismo modo una sobreexposición puede generar su blanqueamiento (Osinga y colaboradores, 2008), o la aparición de algas epífitas que puedan ahogar a los corales.

Posiblemente la mayoría de los lectores ya conozcan que la luz solar se compone por un amplio espectro de colores. El primero en observar este hecho fue Isaac Newton, que descompuso la luz solar con un prisma pudiendo observar el espectro visible, compuesto por los colores rojo, naranja, amarillo, verde, azul, añil y violeta.

Pero en la luz solar no solo existe el espectro visible también podemos encontrar el infrarrojo y el ultravioleta. Cuando la luz penetra en el agua, se dispersa, ya que, las diferentes longitudes de onda poseen diferentes capacidades de penetración. Si tenemos en cuenta estos factores, estamos hablando de la calidad de la luz, que se ve directamente afectada por la fuente emisora, ya que, diferentes fuentes de luz proporcionan diferentes espectros. Las zooxantelas de los corales están muy bien adaptadas a los cambios lumínicos y debido a esto son capaces de generar diferentes pigmentos en función del tipo de luz al que están expuestas.

El principal pigmento que posee todo organismo vegetal es la clorofila a, ya que esta directamente implicada en la fotosíntesis. La mayoría de corales utilizan la luz azul (400-500nm) que posee mayor capacidad de penetración, pero es la luz UV (300-370nm) la que proporciona a los corales esos colores tan vistosos.

Estos colores son el efecto de la generación de pigmentos fotoprotectores, que evitan que la radiación ultravioleta destruya su material genético, pero debemos tener en cuenta que la adaptación de los corales a nuevas intensidades y espectros de luz debe ser de forma paulatina, ya que la acumulación de pigmentos es un proceso adaptativo lento.

Debemos saber que cada fuente de iluminación puede tener sus propias ventajas y desventajas.Durante mucho tiempo se utilizaron los HQI que están cayendo en desuso, hoy en día las fuentes más utilizadas son los T5 y cada vez más la iluminación LED (Light Emitting Diodes).

Los tubos fluorescentes proporcionan una luz difusa pero muy uniforme, pero la tecnología LED ha avanzado mucho y algunos estudios realizados demuestran que este tipo de iluminación mejora el crecimiento de algunos corales, como por ejemplo las Acroporas (Rocha y colaboradores, 2013).

Debemos tener en cuenta que la tecnología avanza a pasos agigantados y en pocos años los T5 quedarán obsoletos y los LED pasarán a un segundo plano, ya que, una nueva fuente de iluminación viene en camino, la iluminación LEP (Emisión de Luz de Plasma) como se trata de una fuente nueva es muy cara en comparación a las ya existentes, pero una investigación realizada con Galaxea por Wijgerde y colaboradores en 2012, demuestra que mejora su crecimiento respecto al cultivo con LED.

Pero que importa realmente en la iluminación de un acuario marino. Todos hemos oído alguna vez los términos watios, lúmenes, LUX o grados Kelvin y algunos de los acuaristas más experimentados habrán oído hablar también de PAR. Pues a continuación comentaremos estas unidades o escalas y que importancia pueden tener en nuestro acuario.

  • Lumen: es la unidad Internacional de medida que cuantifica la luz visible que emite una fuente determinada.
  • LUX: esta unidad de medida es una relación de la cantidad de luz visible que recibe un área determinada, por lo que se expresa en lúmenes/m2. Algunos estudios han observado que en la superficie del océano este valor se encuentra entre 100.000 y 120.000, y a un metro por debajo de la superficie el valor disminuye hasta los 20.000 aproximadamente.
  • Grado Kelvin: se trata de una unidad que mide el color de la luz.
  • PAR: Las siglas significan Radiación Fotosintéticamente Activa, es una escala que mide las longitudes de onda comprendidas entre 400 y 700nm que comprenden las luces azul, verde, amarillo y rojo.

En un acuario debemos tener en cuenta todos estos valores, muchos habremos oído o leído que debemos tener tantos lúmenes por litro, pero aunque esto pueda utilizarse como una regla general, dependerá de la superficie de nuestro acuario porque no es lo mismo un acuario de 1 metro de largo que uno de dos, ya que la medida que realmente interesa son los LUX y ésta depende de la superficie total. Por otra parte la eficiencia de los lúmenes emitidos por nuestros sistemas de iluminación deberán tener una buena relación de emisión de color (grados Kelvin), ya que de esto dependerá la iluminación PAR que tengamos en nuestro acuario.

En definitiva, aunque la iluminación en un acuario marino es muy importante, tanto la intensidad como el tipo de luz que vayamos a utilizar, dependerá de los distintos organismos que vayamos a albergar. Hoy en día nos orientaremos hacia dos fuentes diferentes los fluorescentes tipo T5 y LED ambos son perfectamente válidos pero los segundos nos permiten jugar más con la intensidad y con el espectro de luz creando un ambiente más natural. Ahora solo queda decidirnos y comenzar nuestra propia aventura en la iluminación del acuario.

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