El potasio en el acuario marino

La composición química del océano no difiere tanto de la composición química de nuestro acuario si hablamos en términos cualitativos, pues existen los mismos elementos químicos, las mismas especies químicas, macro y micronutrientes. Sin embargo, en términos cuantitativos sí existe mucha diferencia, y ahí radica el reto de mantener un saludable acuario marino, en mantener unas cantidades de nutrientes y elementos químicos lo más similar posible a las del agua de mar natural, para así poder mantener de la forma más correcta posible a todas las especies que en él habitan. Uno de los nutrientes esenciales en este caso, y sobre todo si queremos mantener un bonito y equilibrado acuario de arrecife, es el potasio, elemento indispensable, pero muchas veces ignorado. Hoy hablaremos de su importancia, en qué procesos participa y qué rangos son los óptimos, así como cómo podemos conseguir mantenerlos estables.

POTASIO COMO ELEMENTO ESENCIAL

El potasio (K) es un elemento no conservativo, esto quiere decir que es un nutriente que se va agotando y desapareciendo de la columna de agua conforme los organismos van asimilándolo para realizar distintos procesos metabólicos. Sin embargo, NO es un elemento traza ni un micronutriente, todo lo contrario, junto al nitrógeno y fósforo, el potasio forma parte de los macronutrientes esenciales en el acuario y, al igual que hacemos con los dos primeros nutrientes, debemos darle la importancia que merece.

Concretamente, las concentraciones de potasio en el agua de mar rondan valores parecidos a los del calcio, aproximadamente unos 399 – 410 ppm (mg/L), y es un elemento importante para la esqueletogénesis de corales y otros organismos con conchas de aragonito (CaCO3 cristalizado, principal estructura esquelética de estos organismos). Este elemento también interviene en infinidad de procesos metabólicos y fotosintéticos, influyendo en la síntesis de pigmentos, cromoproteínas y proteínas fluorescentes, consiguiendo una mejora y brillo del color, y el aumento de zooxantelas, que consecuentemente mejora el rendimiento fotosintético y por ende dota de una mejor salud y mayor desarrollo a los organismos fotosintéticos como plantas, algas y, en el caso que nos importa a nosotros, los corales.

NIVELES DE POTASIO EN EL ACUARIO

Por todo ello, es indispensable mantener unas concentraciones adecuadas de este nutriente esencial, que se va consumiendo paulatinamente mientras todos nuestros corales y otros organismos de concha dura van creciendo. Para un acuario marino, la concentración ideal pasaría entre 360 y 410 ppm, siendo un óptimo muy aceptable 400 ppm.

Los corales duros tipo SPS y LPS pueden ser más sensibles a un nivel inadecuado de potasio. Para especies más delicadas como Acropora sp. y otros SPS, valores por debajo de 350 ppm pueden resultar desfavorecedores. Sin embargo, el resto de corales duros LPS y SPS más resistentes, así como los corales blandos, pueden vivir perfectamente con niveles por debajo de 220 ppm, aunque siempre es recomendable mantener los niveles estables y dentro del rango óptimo para maximizar el aspecto y salud de nuestros animales.

Esto ocurre dado que, aunque sí es cierto que el potasio interviene en la esqueletogénesis y en procesos de metabolismo celular, resulta que el factor determinante de la esqueletogénesis realmente es el calcio, y los niveles necesarios de potasio en el interior de las células para poder desarrollar sus funciones es mínima comparada con la cantidad disponible que la mayoría de las veces hay en el agua, exceptuando los casos de acuarios “ultra low nutrient”, por lo que no resulta un factor muy limitante.

Pero debemos tener cuidado pues, aunque es cierto que los bajos niveles de potasio pueden traer consecuencias negativas para nuestros corales (muchos síntomas son muy generales y no específicos de este déficit), también está comprobado que un exceso de este nutriente (K) es perjudicial para ellos.

DÉFICIT DE POTASIO

Como hemos puntualizado anteriormente, un déficit de potasio puede manifestarse con multitud de síntomas que no son específicos de esa falta de nutriente, por lo que muchos de estos problemas son aproximaciones y suposiciones, muchas veces, que deben ser comprobadas y contrastadas mediante mediciones de parámetros, utilizando test adecuados.

Uno de los posibles efectos de esta falta de nutriente es el parón repentino en el crecimiento coralino, a pesar de que todas las condiciones estén controladas y en orden.

Otra de las señales puede ser la pérdida de color brillante en nuestros corales, que se tornan con tonalidades más grisáceas y color “mate”. Por ejemplo, en Acropora formosa suele producirse la pérdida de ese característico color azul intenso en las puntas de crecimiento, posiblemente debido a la falta de este nutriente, que se ha estudiado y se cree que interviene en la fabricación y expresión de cromoproteínas y proteínas fluorescentes que dotan al coral de esas bonitas tonalidades.

Por último, también se relaciona con la necrosis en corales SPS, empezando por la base del coral y extendiéndose hasta las puntas de sus ramificaciones, esto probablemente debido a una muerte celular de los tejidos del coral y de las zooxantelas que allí habitan.

EXCESO DE POTASIO

En este caso, como el potasio interviene en la producción de zooxantelas, un exceso de este nutriente puede desembocar en un exceso de estos organismos y por consiguiente un amarronamiento excesivo del coral, ya que las zooxantelas son de color marrón/dorado, y su presencia dota a los corales de estos tonos no tan bonitos.

Un exceso de zooxantelas, además, quizás pueda desembocar en una muy alta tasa fotosintética y por consiguiente una excesiva producción de oxígeno (producto de la fotosíntesis), que puede desembocar en un mayor estrés oxidativo en los tejidos del coral, pues este elemento es altamente oxidante.

Por esta razón, muchas veces los corales comienzan a blanquearse por las puntas y perder pedazos enteros de tejidos, “despellejándose” y dejando el esqueleto expuesto.

Por último, otra de las consecuencias es la posibilidad de la aparición masiva de algas, ya que el potasio, como hemos dicho anteriormente, junto al nitrógeno y el fósforo es uno de los nutrientes principales y esenciales para todo organismo vegetal. Si en nuestro acuario tenemos unos niveles excesivamente altos de potasio (por encima de 400 ppm) y además unos niveles de nitratos y fosfatos elevados, correremos el riesgo de que proliferen distintos tipos de algas, que pueden comprometer la salud de nuestros corales y de nuestro acuario en general.

CÓMO MANTENER LOS NIVELES DE POTASIO

Probablemente mantener los niveles adecuados de este nutriente sea la tarea más fácil de realizar en el acuario marino. Como hemos dicho, este es un macronutriente presente en abundancia en la composición del agua de mar, y por ello es un aditivo añadido a todas las sales sintéticas de acuario, al igual que el calcio y magnesio, por lo que basta con realizar cambios periódicos de agua para mantener estables y dentro de los niveles normales este nutriente.

Por supuesto, la tasa de absorción dependerá de la cantidad de organismos de concha dura y fotosintéticos que haya en el acuario, pero su consumo es siempre mucho menor que el consumo del calcio o magnesio, por lo que es muy poco probable que se agote este nutriente en el acuario, a menos que mantengamos un acuario con un nivel muy bajo de nutrientes, en cuyo caso será necesario aditar este macronutriente por separado.

Si tenemos exceso de potasio, bastará con realizar cambios de agua con un agua preparada con una sal cuya composición química sea baja en potasio (ver la composición y especificaciones de cada sal), pero también podemos preparar el agua a menor salinidad, para reducir ese nivel de K presente.

Por el contrario, si tenemos un acuario “ultra low nutrient” y necesitamos aumentar los niveles de potasio, existen diversas formas para conseguirlo. Uno de los métodos más casero es hacer tu propio preparado nutritivo utilizando materias primas como cloruro de potasio en polvo, sulfato de potasio en polvo o hidróxido de potasio, mezclado en las proporciones correctas con agua destilada. Si no queremos complicarnos tanto la vida, el segundo método es el recurrir a productos preparados comerciales, que dan muy buenos resultados y nos facilitan la tarea. Productos como Potassion de Brightwell Aquatics, el complejo MaxiCoral de Easy Life u otros productos comerciales, son productos concentrados en formato líquido que podemos aditar para ir aumentando los niveles de K poco a poco en el acuario. Siempre es recomendable aumentar la concentración de forma muy paulatina; para aquellos que opten por la opción casera, no se deberá nunca subir más de 50 ppm al día, siendo recomendable aditar diariamente la cantidad mínima necesaria para elevar la concentración de forma muy lenta. Para los que opten por los productos comerciales, siempre se deberán tener en cuenta las especificaciones de dosificación del producto, ajustándola a las condiciones de cada acuario.

Para esta tarea siempre es recomendable o muy beneficioso contar con alguna bomba dosificadora que permita aditar periódicamente, pero de forma controlada estos aditivos, para conseguir un aumento muy paulatino y estable.

Para acabar, volvemos a recalcar la importancia del potasio en el acuario marino, pero también recordamos que no es un nutriente al que debamos tener miedo ni tengamos que vigilar constantemente, ya que en la mayoría de los casos se mantiene en concentraciones óptimas simplemente gracias a los cambios de agua. Solo debemos saber que existe, y que es igual de importante que muchos otros “micronutrientes” y elementos traza más sonados y que la gente controla mucho más. Por todo esto, si por alguna desconocida razón de repente observamos ciertos problemas de crecimiento y coloración en nuestros corales y no encontramos qué puede estar fallando, pues todos los parámetros “normales” están dentro de los rangos óptimos, debemos plantearnos que quizás podría ser el potasio, hacer test para comprobar sus niveles y actuar en consecuencia.