El ciclado del acuario marino

Un error muy común en los neófitos de la acuariofilia es la impaciencia. Hablemos de comenzar con nuestro acuario marino; Ya tenemos la urna con agua de mar preparada, los aparatos electrónicos necesarios instalados y la decoración montada. Ahora sólo nos falta meter los peces… ¡CRASO ERROR!

Muchas veces por impulsividad o por propio desconocimiento nos aventuramos a montar un acuario y a meter inmediatamente en él a nuestros bonitos y coloridos habitantes, ya sean peces o corales. Pero hay que tener muy en cuenta que antes de que podamos mantener a estos inquilinos, necesitamos establecer un ambiente idóneo para ellos, y esto se consigue con el ciclado.

Filtración biológica

Este ciclado no es nada más y nada menos que el proceso por el que tenemos que someter a nuestro acuario para que se establezca una filtración biológica adecuada, pero ¿qué es la filtración biológica? No es más que la capacidad que tienen ciertos organismos vivos de eliminar sustancias tóxicas del agua, gracias a su respiración y sus procesos metabólicos. Cuando hablamos de sustancias tóxicas, nos referimos a compuestos nitrogenados, y cuando hablamos de organismos vivos, estamos hablando de bacterias, capaces de realizar esos procesos.

Amoniaco

Este es el caso del temido amoniaco, omnipresente en todo acuario nuevo donde no se ha producido el ciclado. Este compuesto con fórmula NH3, es un gas letal para nuestro acuario y puede provenir de dos fuentes principales: la primera fuente es el metabolismo de los peces, sus heces y excreciones. La segunda fuente es la descomposición de la materia orgánica por parte de bacterias heterótrofas amonificadoras. La conversión de esa materia orgánica en amoniaco y amonio por parte de la acción de estas bacterias es conocida como mineralización o amonificación, y es el primer paso hacia el ciclado exitoso de nuestro acuario.

Este proceso de amonificación o remineralización se produce casi instantáneamente cuando existe una fuente de materia orgánica, y es que las bacterias heterótrofas amonificadoras están presentes en el ambiente de forma natural por millones y su reproducción también es muy rápida. Por esto, la aparición de amoniaco en el acuario se produce prácticamente desde el primer día.

Debido a su extrema toxicidad, el objetivo en los acuarios es tener niveles de este compuesto a 0 ppm, lo cual se consigue gracias a la filtración biológica. En este momento comenzamos a hablar de un proceso llamado nitrificación.

Nitrificación

Es en esta etapa donde ciertas bacterias autótrofas llamadas bacterias nitrificantes hacen su aparición. Las primeras, como las bacterias tipo Nitrosomonas van a utilizar el amoniaco como fuente de energía para producir sus propios nutrientes, descomponiéndolo en nitrito (NO2) muy tóxico en agua dulce, al igual que el amoniaco, pero de nula toxicidad en agua salada. Esto se debe a que este ion (el NO2 es un ion pues tiene carga eléctrica) compite por los iones cloro Cl) que hay en el agua salada, perdiendo su batalla contra éstos a la hora de penetrar en el organismo del pez.

Estas bacterias Nitrosomonas, de multiplicación más lenta que las heterótrofas, al cabo de unos 12 días consumirán todo el amoniaco, generando estos nitritos. Pero no desesperemos, puesto que en paralelo a este proceso hay otro tipo de bacterias nitrificantes, tipo Nitrobacter, entre otras, que aparecen, siendo las encargadas de descomponer ese nitrito, convirtiéndolo en nitrato (NO3). Este compuesto tampoco es tóxico para los peces (esta vez ni en agua dulce ni en agua salada) y podemos eliminarlo de nuestro acuario fácilmente de varias formas, pero eso es un tema que da para un artículo propio, y del que hablaremos más adelante.

Estableciendo la filtración biológica

Hay que saber que, para que se establezca esta filtración biológica que nos realice esta detoxificación del agua, es necesario que se establezca una buena colonia bacteriana, y eso conlleva su tiempo. Por ello, el proceso de ciclado suele durar aproximadamente un mes, tiempo prudencial donde estamos esperando a que estas bacterias tan beneficiosas se reproduzcan y colonicen los rincones de nuestras rocas y nuestro filtro.

Para lograr esto, son muchas las formas que han ideado los aficionados a lo largo del tiempo, pero lo que sí está claro, es que el paso clave es alimentar a las bacterias heterótrofas amonificadoras, que son las que van a descomponer la materia orgánica convirtiéndola en amoniaco y comenzando todo el ciclo del nitrógeno, que va a desencadenar el proceso de nitrificación. Para ello, simplemente basta con ir proporcionándole periódicamente a nuestro acuario sin peces comida comercial, para que estas bacterias dispongan de alimento y se vayan multiplicando, produciendo amoniaco y a su vez alimentando con éste a las siguientes bacterias, las nitrificantes.

No obstante, existen productos en el mercado que nos aceleran ese proceso, por ejemplo, EasyStart de la marca Easy-Life, o MicroBacter7 de Brightwell aquatics, que proporciona un “cóctel” de bacterias nitrificantes y desnitrificantes que se asentarán en nuestro acuario de forma casi inmediata, haciendo que el ciclado sea casi inmediato. Nuestra experiencia con estos productos es muy buena, tanto que utilizamos este método como acelerador del ciclado, añadiendo peces a los primeros días de montar el acuario y sin experimentar ninguna muerte.

El uso de los filtros HYDRA, con su tecnología de electrocatálisis, también nos ayuda a oxidar ese amoniaco y a eliminarlo de nuestro acuario, actuando paralelamente con el proceso de nitrificación y acelerando esa eliminación del compuesto tóxico en el agua, y permitiendo introducir inquilinos en nuestro acuario desde los primeros días. Cabe destacar, que esta tecnología también la utilizo mucho, siendo complementaria muchas veces al uso de aceleradores de ciclado como EasyStart. Sin embargo, se puede utilizar perfectamente sola en el acuario, y se va a encargar enteramente de purificar el agua. Desde mi experiencia, tengo que decir que este método realmente es muy bueno. Aunque al comienzo mostrara cierto escepticismo ante su funcionamiento, tras probarlo en un acuario completamente nuevo, añadiendo los peces desde el primer momento, pude comprobar cómo éstos se desenvolvían con normalidad y no había muertes por envenenamiento por amoniaco.

Con todo esto, ya sabemos a qué debemos atenernos a la hora de montar un nuevo acuario marino, y nos debe quedar claro que, como en todos los aspectos de la vida, en la acuariofilia las prisas no son buenas. Asegurarnos de tener todo el equipamiento necesario para comenzar y realizar un buen ciclado, ya sea de forma natural o utilizando productos aceleradores, son la clave del éxito para disfrutar de un acuario sano.

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