Discosomas: mantenimiento en el acuario

Si estamos buscando tener en nuestro acuario marino un coral de fácil mantenimiento y rápido crecimiento, sin duda alguna, los Discosoma son unos candidatos ideales para ello. En este artículo hablaremos de ellos, qué son y qué cuidados necesitan en el acuario para prosperar.

QUÉ SON LOS DISCOSOMA

El término Discosoma hace referencia a un género que engloba múltiples especies diferentes. Concretamente este tipo de coral pertenece a la clase Anthozoa y a la subclase Hexacorallia, que agrupa anémonas y corales verdaderos.

Aunque comúnmente se les conoce como “anémonas disco”, realmente no son anémonas (Orden Actiniaria), pues pertenecen a otro orden (Orden Corallimorpharia). Esto se ve en sus evidentes diferencias morfológicas ya que los Discosoma no poseen los característicos largos tentáculos urticantes que tienen las anémonas; en su lugar tienen unas protuberancias carnosas y no retráctiles extendidas por todo su cuerpo en forma de disco.

Estos corales son pólipos solitarios que normalmente se agrupan en colonias. De cuerpo carnoso, tienen un pie mediante el que se anclan a un sustrato fijo o a esqueletos de otros corales y van creciendo y desarrollando su cuerpo en forma de disco, en cuyo centro se encuentra la boca o disco oral. Dependiendo de la especie, su cuerpo puede estar o no cubierto por pequeñas protuberancias que hacen las veces de tentáculos retraídos, cargados de células urticantes que les sirven para capturar pequeñas presas como zooplancton.

Su tamaño puede llegar a ser muy variable, llegando a tallas máximas entre 8 y 10cm, y sus colores muy diversos y tantos como especies existen dentro del género. Por ejemplo, podemos encontrar diferentes Discosoma con patrones de coloración distintos como coloraciones sólidas en tonos rojos, azules, morados, dorados, o patrones a rayas o punteados como color rojo con puntos azules, color verde con puntos azules, y muchas otras combinaciones.

 

MANTENIMIENTO

LUZ

Es un coral que habita tanto en aguas superficiales como en aguas profundas, pudiendo encontrarse en un rango de 0 a 70 metros de profundidad, por lo que está adaptado a todo tipo de intensidades lumínicas. No obstante, en la naturaleza suelen encontrarse anclados al sustrato u otros corales semi escondidos en recovecos en zonas de penumbra.

Por este motivo, en el acuario se adaptará de maravilla a iluminaciones de bajas a media, sobre todo a luz azul, que potenciará el crecimiento y expansión de la colonia.

CORRIENTE Y ZONA DEL ACUARIO

Como se ha dicho en el apartado anterior, en su hábitat natural estos corales habitan en zonas protegidas al amparo de grandes corrientes y con ambientes en penumbra.

En el acuario debemos proporcionarles una zona tranquila sin excesiva iluminación y con corriente moderada. Por ello, son corales ideales para colocar en las zonas bajas, en los recovecos donde quizás no prosperarían otros corales por falta de movimiento y luz.

 

ALIMENTACIÓN

Estos corales son fotosintéticos gracias a unas microalgas simbiontes que viven en sus tejidos llamadas zooxantelas. Estas microalgas son las encargadas de realizar la fotosíntesis que le aporta al coral aproximadamente el 80% de sus nutrientes principales. Sin embargo, durante las horas de oscuridad el coral complementa su alimentación con la caza de minúsculo zooplancton que captura con sus pequeñas protuberancias urticantes, lo que le aporta el 20% restante de nutrientes.

Y aunque puedan vivir perfectamente sin ser alimentados en el acuario, la adición periódica de comida como nauplios de artemia y microplancton en general, les resulta muy beneficioso y potencia su crecimiento y vivos colores.

PARÁMETROS

Estos corales son muy poco exigentes en cuanto a los parámetros del agua y son de muy fácil mantenimiento.

Los Discosoma se distribuyen a lo largo de todo el océano Indo-Pacífico así como el océano Atlántico, por lo que están adaptados a rangos de temperatura y salinidad dispares. En cuanto a las temperaturas, pueden moverse en un rango de 23 a 28 °C, mientras que respecto a salinidad aguantan rangos desde 1023 hasta 1026 de densidad, siempre manteniendo una estabilidad y evitando cambios bruscos.

Puesto que no son corales calcáreos no necesitan una reserva de carbonatos muy grande en el agua y no requieren grandes niveles de KH, por lo que bastará con mantener la estabilidad en este parámetro dentro de los valores normales del agua de mar (7 – 12 dKH). Lo mismo ocurre con el calcio, el cual puede rondas entre 380 y 450 mg/L (ppm) y el magnesio que puede oscilar entre 1200 y 1400 mg/L (ppm).

Al igual que ocurre con la mayoría de los corales, una buena cantidad de elementos traza potencian la coloración, aspecto y crecimiento de los Discosoma. La presencia de estos elementos en nuestro acuario la podemos asegurar con una buena rutina de cambios de agua con una sal adecuada que contenga la cantidad necesaria de estos elementos.

No obstante, si en el acuario se utilizan métodos de filtración que puedan reducir la cantidad de esos elementos más allá de la propia reducción por el consumo de los corales, como por ejemplo skimmer de proteínas y ciertas resinas adsorbentes), siempre se pueden reponer dichos elementos con aditivos de micronutrientes como Maxicoral A y Maxicoral B de Easy Life, o Replenish de Brightwell Aquatics, que suponen una fuente ideal de microelementos necesarios para el buen desarrollo coralino.

REPRODUCCIÓN

Estos corales normalmente en el acuario se reproducen de manera asexual sin ningún problema. Pueden dividirse por gemación o directamente por bipartición, por lo que normalmente las colonias crecerán de forma perimetral, partiendo de un individuo central. Hay que tener especial cuidado con la expansión de las colonias, pues debido a su rápida multiplicación puede llegar a colonizar a otros corales del acuario que se encuentren próximos a ellos.

Cuando se reproducen por gemación, se forman pequeñas protuberancias en el disco basal (el disco por el que se une al sustrato), que va creciendo hasta tener un tamaño considerable para poder separarse del cuerpo principal, anclándose a una superficie sólida y formando un nuevo individuo.

Cuando se reproducen por bipartición, se produce una división longitudinal de todo el animal, que se divide en dos partes iguales a lo largo de todo su centro, generando al final del proceso dos Discosoma iguales.

COMPATIBILIDAD CON OTRAS ESPECIES

Como la mayoría de los corales blandos, suelen ser “agresivos”, pudiendo quemar a algunos corales duros con sus pequeños tentáculos urticantes, si alguna vez llegan a tocarse.

Sin embargo, aunque colocándolos en una zona alejada de otros corales más delicados y sin mucha capacidad de defensa puede atajarse el problema de agresividad, hay que tener en cuenta que estos corales tienen una multiplicación bastante rápida, por lo que tienen un potencial de expansión y colonización muy grande. No es raro verlos anclados sobre los esqueletos de otros corales a los que queman o les tapan la luz, provocando su paulatina muerte.

Por esta razón, lo mejor es colocarlos en una zona aislada donde puedan generar una colonia, pero lejos del alcance de otros corales más delicados a los que pueda quemar o colonizar.

Y hasta aquí la pequeña ficha de mantenimiento sobre estos bonitos y sencillos corales. Sin duda una opción muy bonita, colorida y de fácil mantenimiento y reproducción. Esperemos que les haya servido de utilidad a la hora de animarse a mantener estos curiosos corales blandos en el acuario.