Caracoles para la limpieza del acuario marino

La evolución en el mundo de la acuariofilia en estos últimos años nos ha traído equipamiento cada vez más eficiente y más potente que nos facilita el mantenimiento como por ejemplo los cada vez más avanzados separadores de urea que nos mantienen el nivel de compuestos nitrogenados muy bajos, y potentes filtros mecánicos que nos libran el agua de partículas no deseables. Sin embargo, existe una tarea que irremediablemente recae sobre el propio acuarista, y es la limpieza de las superficies y el sustrato. Es en esas zonas donde se acumula la mayor parte de materia orgánica particulada que tras descomponerse baja la calidad del agua, por ello lo ideal es sifonar periódicamente, lo cual puede resultar una “lata”, pero tranquilos, porque en este artículo les vamos a enseñar cómo potenciar la limpieza de esas zonas utilizando a unos pequeños ayudantes muy eficientes, una parte del súper equipo de limpieza natural de los océanos, los caracoles.

Existen caracoles con distintos hábitos alimenticios que nos ayudan a mantener los distintos ambientes de nuestro acuario limpios. Mientras hay algunos organismos que son herbívoros insaciables que combaten las plagas de algas, existen otros caracoles detritívoros que mantienen controlada la materia particulada del fondo, alimentándose de restos orgánicos y restos de comida no ingerida que caen al sustrato y pueden empeorar la calidad del agua.

A continuación, vamos a hablar de algunas muy buenas alternativas para ayudarnos en la limpieza y mantenimiento de nuestro sistema:

Caracoles detritívoros

Strombus sp.

Buenos limpiadores de sustrato.

Son animales muy resistentes y longevos, que se adaptan bien a todas las condiciones y parámetros de agua dentro de un acuario tropical. Se ha observado que las especies más grandes tienen mayor longevidad, como por ejemplo la especie S. luhuanus con una esperanza de vida de 3 años en cautividad.

Cuentan con una concha cónica generalmente alargada (algunas más ornamentadas que otras) y tienen un apéndice bucal en forma de “trompa” bastante largo que utilizan para ir “rebuscando” alimento entre las capas superficiales de arena. Sobre su trompa se extienden unos alargados apéndices oculares muy curiosos, que lo dotan de un aspecto muy llamativo, con una “mirada” a veces hipnótica.

Aunque hace años solían ser poco comunes, hoy en día los podemos encontrar fácilmente en los comercios, siendo las especies más famosas y utilizadas las correspondientes a Strombus strombus, Srombus luhuanus, Strombus bulla y Strombus alatus.

Nassarius sp.

Excelentes limpiadores de sustrato.

Las especies tropicales son muy resistentes y se adaptan fácilmente a las condiciones de nuestro acuario, aunque necesitan buenos niveles de calcio y magnesio – los normales en un acuario de arrecife –, pues su concha carbonatada está en constante crecimiento.

De concha cónica y pequeña, estos pequeños caracoles tienen una “trompa” y alargados ojos como los Strombus sp., pero un tamaño mucho más reducido.

Durante el día suelen mantenerse enterrados en el sustrato, pero su hambre insaciable hace que estos caracoles salgan por la noche en busca de alimento, y no hacen ascos a nada. Recorren todo el fondo del acuario en muy poco tiempo, limpiando todos los restos de comida y otros desechos sobre el fondo y demás rincones. Son especialmente útiles gracias a su carácter carroñero, ya que pueden llegar a comerse por completo el cadáver de algún pez u otro organismo, evitando su descomposición en el acuario y la consiguiente bajada de calidad del agua. Además, su reducida talla de no más de 2.5 cm les permite acceder a todos los rincones del acuario a los que otros caracoles mayores no pueden acceder. Su carácter excavador aparte de mantener limpio el sustrato también lo mantiene oxigenado, por lo que realizan una doble función.

Son muy fáciles de conseguir en los comercios, sobre todo especies como Nassarius vibex, que es la más utilizada en acuarios marinos dada su compatibilidad con peces y sobre todo corales.

Babylonia sp.

Buenos limpiadores de sustrato.

Su apariencia similar a Nassarius sp. hace que también se conozca como “Nassarius leopardo” aunque no es su nombre correcto y ni siquiera pertenecen al mismo género. A diferencia de Nassarius sp., Babylonia sp. tienen mayor tamaño, pudiendo alcanzar los 6 cm y su concha es lisa y ligeramente más abultada. Además, pueden ser fácilmente diferenciables por sus patrones de color muy bonitos en dicha concha, con manchas anaranjadas y marrones que les dan un aspecto de leopardo.

Son especialmente útiles a la hora de remover la arena y oxigenarla y su comportamiento y hábitos alimenticios son parecidos a los de Nassarius sp., pasándose el día escondidos en el sustrato y la noche en busca de restos de alimento de los que poder alimentarse, aunque a diferencia de sus compañeros Nassarius, suele preferir los restos de alimento y no suele alimentarse de cadáveres ni desechos animales.

Una de las especies más bonitas que podemos encontrar en comercios es Babylonia Zeylanica.

Caracoles algívoros

Cerithium sp.

Útiles para combatir las diatomeas en el acuario que pueden crecer sobre rocas y sustrato.

Estos caracoles son bastante resistentes y se adaptan muy bien a las condiciones de cautividad, de hecho, es uno de los géneros que más asiduamente se reproduce en el acuario, llenando las superficies de espirales de huevos, que llegan a eclosionar y desarrollarse satisfactoriamente si no hay presencia de bombas que los absorban o depredadores que se los coman.

Son de costumbres nocturnas, manteniéndose enterrados en la arena durante el día y saliendo por la noche en busca de alimento. Su concha cónica y robusta, similar a la de Nassarius sp., pero más larga, tiene la forma perfecta para permitirle excavar en la capa superficial de arena, manteniéndola bien oxigenada y libre de algas, pero esa robustez en su concha hace que sea demasiado pesado y no muy buen escalador de superficies verticales, por lo que actuará sobre todo en arena y rocas planas no muy inclinadas.

Aunque también puede alimentarse ocasionalmente de detritos, su alimento principal es la materia vegetal y entre ella las diatomeas, pero hay que tener en cuenta que si la plaga de esta alga es muy grande y virulenta se necesitará un gran número de caracoles para mantenerla controlada.

Monetaria annulus

Excelente comedor de diatomeas sobre todo en superficies lisas como cristales, donde otros caracoles no acceden.

Su aspecto delicado y frágil difiere con su verdadera resistencia, pues es un caracol que se adapta muy bien a las distintas condiciones de los acuarios marinos. Su bonita y redondeada concha lisa tiene un color blanquecino con un halo amarillento en el centro, con aspecto de porcelana. Además, su pequeño tamaño, apenas 3 cm, le permiten adentrarse por todas las superficies lisas del acuario en busca de comida.

A diferencia de Cerithium sp., Monetaria annulus tiene costumbres diurnas y se desplaza por las superficies de rocas y cristales acabando con la acumulación de diatomeas en ellos. Aunque su apetito es menor que el anterior, es un excelente complemento como compañero de limpieza, y una muy buena opción para nano acuarios.

Turbo sp.

Buenos comedores de algas verdes y a veces incluso algas filamentosas, sobre rocas.

Su concha compacta con espiral lateral y estriada le dan un aspecto característico y su musculoso pie le permite agarrarse fuertemente a las superficies, siendo un caracol que actúa sobre las rocas. Precisamente esto supone a veces un problema, pues su imparable desplazamiento y su robusta concha pueden mover e incluso llegar a tirar corales y rocas a su paso, si no están bien anclados. Además, es un caracol relativamente grande, alcanzando 5cm en el acuario.

Tectus sp.

Caracoles codiciados como controladores de algas sobre superficies rocosas.  

A diferencia de Turbo sp., Tectus sp., cuenta con una concha que se eleva verticalmente en espiral, como un cono, y su base está ligeramente alargada. Son fuertes y resistentes, pero cuentan con menos fuerza que los anteriores, por lo que su desplazamiento es más delicado y no mueven tanto las decoraciones del acuario. Hay que tener cuidado con las posibles caídas al sustrato, ya que estos caracoles son incapaces de darse la vuelta, muriendo si quedan volteados durante mucho tiempo.

Se alimentan casi exclusivamente de materia vegetal, por lo que se debe introducir en un acuario con presencia permanente de algas, para evitar que pueda acabar con todas ellas y posteriormente morir de inanición por falta de alimento.

En los comercios se pueden encontrar fácilmente varias especies distintas como Tectus conus o Tectus niloticus con una concha con estrías rojas más llamativas.

Trochus sp.

Excelentes comedores de todo tipo de algas sobre las rocas.

Se diferencian de Tectus sp. ya que su concha, aunque tiene una espiral vertical en forma cónica al igual que los anteriores, es más ancha, con base más plana y redonda.

Sin duda el más vendido y sin embargo el que antes se suele morir por causas “aparentemente” desconocidas y es que, a pesar de ser fuertes y resistentes, su fuerte agarre a las superficies puede hacer que en alguna ocasión se anclen fuertemente a algún sitio y al quitarlo nosotros dañemos su pie musculoso y con él, los órganos internos anclados a éste, por ello hay que tener cuidado a la hora de manipularlos. Aunque no son buenos desplazándose sobre sustratos arenosos, son capaces de voltearse si caen accidentalmente sobre su concha.

Son más activos por la noche, permaneciendo por el día en huecos y recovecos de las rocas y saliendo en las horas de oscuridad para acabar con toda la materia vegetal que encuentren, raspándola con su curioso movimiento circular sobre la superficie que están “limpiando”.

Especies como Trochus histrio, son los más frecuentes dentro de los acuarios marinos y se diferencian muy bien gracias al patrón de color de su concha, atravesado verticalmente por bandas de color rojo/morado.

Nerita sp.

Excelentes comedores de algas tapizantes en todas las superficies.

Estos caracoles son de los más polivalentes para acabar con plagas de algas, ya que son todoterrenos que pastan sobre rocas y sustrato en busca de algas que poder comer.

Tienen una característica concha ovalada y enrollada sobre sí misma en espiral con una superficie lisa y aunque cuentan con colores y patrones distintos, las más comunes en el mercado suelen tener un patrón de rallas negras y finas rallas pardas que le dan un aspecto “atigrado” a veces.

Sus hábitos alimenticios hacen que estén constantemente ramoneando las superficies, dejándolas libres de algas tapizantes, pero su incansable búsqueda de alimento hace que muy frecuentemente salgan del acuario, por lo que hay que tener cuidado y vigilarlos para frenar su afán “escapista”.

Y hasta aquí la pequeña lista de caracoles ideales para mantener limpio tu acuario marino. Sin duda alguna, estos pequeños invertebrados son una maravilla digna de mantener en todo acuario marino.