Cangrejos porcelana: una joya para el acuario

Los cangrejos en acuariofilia son una opción poco recurrida, y sin embargo muy acertada, pues estos pequeños crustáceos pueden llegar a cumplir funciones muy diversas en el pequeño ecosistema de nuestro acuario.

Dentro del gran grupo formado por estos animales, podemos encontrar algunas especies tan bonitas como interesantes, y en este caso vamos a hablar de los cangrejos porcelana. Este nombre común se les da principalmente a los cangrejos del género Neopretholistes, dentro del cual encontramos principalmente las dos especies más comunes en el comercio, N. Oshimai y N. maculatus, ambos casi idénticos y con unas particularidades y formas de vida prácticamente iguales.

Morfología y hábitos del cangrejo porcelana

Estos cangrejos presentan un bonito patrón punteado de color rojo-violáceo sobre un fondo blanco que les da aspecto brillante y de porcelana, de donde viene su nombre.

Mientas que N. maculatus tiene un patrón muy bonito de minúsculos puntitos rosados y/o morados esparcidos de forma uniforme por todo el dorso de su cuerpo, N oshimai cuenta con un patrón de puntos mucho más grandes, bien marcados y de color rojizo y tonos dorados entre ellos.

A pesar de sus pequeñas diferencias en el aspecto, ambas especies tienen un tamaño muy similar, de 1,5cm a rara vez 3cm de caparazón, y cuentan con unas pinzas desproporcionadamente grandes en comparación con su tamaño total. Estas pinzas simplemente las utilizan como arma de defensa y disuasión, pero no para alimentarse, para lo cual se sirven de unos apéndices adaptados a cada lado de la boca, de donde salen estructuras de abanico formado por multitud de cerdas, con los cuales filtran todas las partículas de la columna de agua, sobre todo fito y zooplancton.

Estos cangrejos en la naturaleza habitan en arrecifes, donde se cobijan entre rocas, corales y sus asociados para evitar depredadores, pero su principal atractivo en el acuario reside en la curiosa simbiosis que establece con las anémonas sobre todo de los géneros Heteractis, Entacmaea, Cryptodendrum, Stichodactyla y Gyrostoma. Normalmente viven en pareja dentro de una anémona que les sirve de casa y refugio contra potenciales depredadores, dado que son animales de una talla considerablemente pequeña.

 

El cangrejo porcelana en el acuario

Sin lugar a dudas tener una pareja de cangrejos porcelana viviendo en el interior de una anémona es algo digno de tener en cualquier acuario de arrecife. Sin embargo, hay que tener muy presentes las limitaciones de estos animales a la hora de mantenerlos en un acuario comunitario.

El primer punto a destacar es que se tratan de animales algo tímidos, que no dudarán en esconderse entre los tentáculos de la anémona en la que habiten al mínimo signo de amenaza. Por esta razón quizás resulte un poco difícil verlos de vez en cuando, aunque cuando lo hacen, vale la pena apreciar el gran contraste que genera su color blanco con los colores de ciertas anémonas, por ejemplo, la Entacmaea cuadricolor.

Por otra parte, estos animales acostumbrados a vivir en los recovecos de los arrecifes no toleran muy bien las altas intensidades lumínicas, manteniéndose resguardados durante las horas más iluminadas del día, y dejándose ver más por la noche.

Compatibilidad con otras especies

Son muy habituales los problemas de territorialidad de estos cangrejos que habitan las anémonas con otras especies de peces también simbióticas con ellas, como por ejemplo los peces payaso. Hay que valorar muy bien el meter cangrejos porcelana si tenemos previamente uno o más peces payaso en el acuario, pues pueden tener conflicto por el territorio, donde si el cangrejo es más pequeño, obviamente, siempre saldrá perdiendo pudiendo ser expulsado de la anémona y depredado por otros peces en el acuario al quedarse sin cobijo. De la misma forma, también debemos tener en cuenta qué otros peces hay en el acuario, ya que peces muy grandes y agresivos no dudarán en atacarlo si en algún momento queda expuesto y sin protección, por ello es muy importante contar con una o varias anémonas con suficiente espacio para procurarle el mayor cobijo posible al animal.

Alimentación

Hay que saber que, aunque los cangrejos porcelana se alimenten filtrando todas las partículas que encuentran en la columna de agua con sus grandes abanicos, también aprovechan restos de alimentos que vayan encontrando entre los tentáculos de las anémonas. Por ello, sobre todo en acuarios con una buena filtración y donde la cantidad de plancton sea baja, deberemos suministrarle una o varias veces a la semana alimento tanto a la anémona como al pequeño cangrejo, para mantener su nutrición asegurada.

Una buena opción es aditar zooplancton y fitoplancton para que tengan más disponibilidad de alimento a la hora de filtrar, que también resultará muy beneficioso en caso de mantener corales en el acuario.

Parámetros

Normalmente son animales poco delicados, siempre que se les procure una estabilidad en los parámetros del agua con niveles habituales de los acuarios de arrecife.

Por último, como todos los crustáceos, necesitan ciertos elementos en el medio para construir su exoesqueleto, sobre todo en el momento de las mudas, por lo que unos niveles óptimos de Calcio (380 – 450 ppm) y Magnesio (1250 – 1300 ppm) y una alcalinidad estable, de 8 a 10dKH le serán más que suficiente para mantenerse en buen estado.

Con todo esto, no cabe duda que estos pequeños habitantes marinos son unas verdaderas joyas vivientes para nuestro acuario, y muy buena opción sobre todo para nano acuarios de arrecife, gracias a su pequeño tamaño y bonito aspecto. Esperamos que les haya resultado interesante estos pequeños animales y que este post les haya servido para conocer un poquito más las necesidades de estos si se deciden a meterlo en el acuario.